Lexus demuestra que sabe hacer coches con personalidad con uno de sus diseños más sofisticados

El nuevo ES sigue marcando el camino de las berlinas premium
Lexus compite de tú a tú con Mercedes y BMW con un SUV híbrido enchufable que apuesta por lujo y eficiencia
Lexus nunca ha tenido demasiado interés en copiar exactamente lo que hacen BMW, Mercedes o Audi. La marca japonesa ha construido su identidad alrededor de una combinación bastante particular de tecnología híbrida, confort y diseños que suelen resultar mucho más atrevidos de lo habitual entre las berlinas premium.
El nuevo Lexus ES continúa esa tradición. La generación presentada en 2025 y preparada para su llegada a Europa en 2026 abandona buena parte de las formas tradicionales de su antecesor para apostar por una carrocería más estilizada, un frontal completamente renovado y una gama que incorpora versiones eléctricas.
El resultado es una berlina grande que parece querer recuperar el protagonismo de un tipo de automóvil cada vez menos habitual.
Una carrocería que rompe con la imagen tradicional del ES
El anterior Lexus ES ya destacaba por su elegancia, pero mantenía una silueta relativamente convencional. El nuevo modelo lleva esa idea mucho más lejos.
El frontal abandona la gran parrilla tradicional en favor de una superficie más limpia, acompañada por unos grupos ópticos muy finos. Las luces diurnas dibujan formas angulosas que permiten reconocer inmediatamente el coche como un Lexus.
De perfil, la carrocería presenta un capó largo y una línea de techo que desciende suavemente hacia la parte posterior. Las puertas tienen superficies amplias y limpias, mientras los pasos de rueda aportan cierta musculatura sin resultar exagerados.
La trasera también ha cambiado considerablemente. Los pilotos se extienden horizontalmente y el portón queda integrado en una silueta que recuerda más a un gran fastback que a una berlina convencional.
Es un diseño con mucha personalidad, especialmente teniendo en cuenta que el segmento de las berlinas ejecutivas suele estar dominado por soluciones bastante conservadoras.
El interior mantiene la obsesión de Lexus por el confort
La marca japonesa ha aprovechado la nueva generación para revisar profundamente el habitáculo. La presentación es más minimalista y buena parte de las funciones quedan integradas en una gran pantalla central.
Sin embargo, Lexus sigue concediendo mucha importancia a los materiales, la insonorización y la comodidad de los asientos.
El ES está pensado para viajar con tranquilidad, especialmente en las plazas posteriores. La carrocería supera los cinco metros de longitud y permite ofrecer un habitáculo amplio, con especial atención al espacio para las piernas.
Dependiendo de la versión y el mercado, puede incorporar diferentes soluciones de confort, sistemas de sonido de alta gama y asistentes de conducción avanzados.
La intención es mantener una experiencia refinada sin necesidad de recurrir a una puesta a punto especialmente deportiva.
Híbrido y eléctrico para una nueva etapa
Una de las grandes novedades es la ampliación de la gama mecánica. El nuevo ES mantiene alternativas híbridas, pero incorpora por primera vez versiones completamente eléctricas.
Entre ellas aparecen configuraciones de tracción delantera y total, con diferentes niveles de potencia. La oferta definitiva depende del mercado y de las especificaciones de homologación.
Este cambio resulta especialmente importante para Lexus. Durante años, la marca había apostado principalmente por los híbridos autorrecargables, una tecnología que le permitió distinguirse de muchos fabricantes europeos.
Ahora necesita combinar esa experiencia con una oferta eléctrica más amplia.
El ES representa bastante bien esa transición. Conserva una carrocería elegante y un planteamiento orientado al confort, pero incorpora una arquitectura más moderna y una imagen que rompe con buena parte de su pasado.
BMW, Mercedes y Audi siguen teniendo berlinas excelentes, algunas con un enfoque claramente más deportivo. Lexus responde con una propuesta diferente, centrada en la comodidad y en una personalidad estética muy marcada.
El nuevo ES no necesita parecerse a sus rivales para justificar su existencia. Precisamente lo interesante es que mantiene una identidad propia en una categoría donde cada vez cuesta más encontrar diseños verdaderamente distintos.