Confortable, práctico y con un interior muy aprovechable, este Nissan es un SUV ideal para viajar sin irse a un coche grande
El Qashqai sigue siendo una de las mejores opciones de su categoría
El nuevo Nissan es, para muchos, la mayor maravilla
El Nissan Qashqai lleva años funcionando como punto intermedio entre un coche compacto y un SUV familiar. La generación actual mide unos 4,43 metros, una longitud que permite aparcar sin demasiadas complicaciones y mantener una cabina suficientemente amplia para viajar. Su mayor acierto continúa siendo ese equilibrio.
La última evolución del sistema e-Power refuerza su carácter rutero. El motor eléctrico es siempre el encargado de mover las ruedas, mientras que el propulsor de gasolina trabaja como generador. El resultado es una respuesta suave y directa sin necesidad de buscar cargadores durante el viaje.
Un habitáculo pensado para utilizarlo
Las puertas posteriores abren con un ángulo muy amplio, facilitando el acceso y la colocación de sillas infantiles. Dos adultos disponen de buen espacio detrás y la altura del techo evita que la cabina resulte agobiante.
El maletero puede rondar los 500 litros según versión. Sus formas son regulares y el sistema de piso modulable permite dividir la zona de carga o esconder objetos. Al plegar los respaldos queda espacio suficiente para bicicletas, muebles pequeños o el equipaje de unas vacaciones.
Nissan no ha sacrificado esa utilidad para seguir la moda de los SUV cupé. El techo se mantiene bastante recto y la luneta tiene una inclinación razonable, conservando altura donde realmente hace falta.
e-Power: conducción eléctrica sin enchufe
La versión más reciente desarrolla alrededor de 205 CV. El motor de gasolina no está conectado directamente a las ruedas, sino que produce electricidad para alimentar la batería y el propulsor eléctrico.
Esa configuración proporciona una aceleración progresiva y evita los cambios de marcha. En ciudad puede resultar especialmente silenciosa, mientras que en carretera Nissan ha mejorado el aislamiento y la relación entre las revoluciones del generador y la velocidad.
El consumo homologado se sitúa alrededor de 4,5 l/100 km, dependiendo del acabado. La autonomía total puede acercarse a los 1.200 kilómetros, una cifra muy útil para viajar sin dedicar tiempo a la recarga.
Quien prefiera una solución más convencional dispone también de motores microhíbridos. Son menos sofisticados, pero rebajan el precio de acceso y mantienen la etiqueta ECO.
Tecnología que reduce el cansancio
El sistema multimedia ofrece servicios de Google integrados en las versiones equipadas. Maps, el asistente de voz y diferentes aplicaciones pueden utilizarse sin depender del teléfono móvil, aunque Android Auto y Apple CarPlay siguen disponibles.
ProPILOT ayuda a mantener la distancia, la velocidad y la posición dentro del carril en vías rápidas. No sustituye al conductor, pero reduce la carga de trabajo en autopista y hace más llevaderos los recorridos largos.
Las cámaras de visión periférica facilitan las maniobras y compensan el tamaño de los pilares. También puede incorporar proyección de información y un completo conjunto de sistemas preventivos.
El Qashqai no necesita crecer hasta los 4,7 metros para ser un buen coche de viaje. Tiene espacio para una familia, un maletero aprovechable y una mecánica e-Power que combina la suavidad eléctrica con la libertad de repostar en pocos minutos. Es precisamente su tamaño contenido lo que termina de hacerlo tan completo.
