El tremendo enfado de Fernando Alonso tras no pasar de la Q1: golpea el volante y niega con la cabeza
Tras una 'sprint' para el olvido, la clasificación de Fernando Alonso tampoco entrará en los libros de historia
Fernando Alonso tomará una decisión sobre su futuro tras reunirse con Adrian Newey y Lawrence Stroll
Fernando Alonso llegaba al Gran Premio de los Países Bajos con mucho optimismo. Al menos, tras lo visto antes de las vacaciones de verano en Silverstone. El paso adelante que dio Aston Martin en el trazado británico era motivo más que suficiente para pensar que en Zandvoort la cosa solo podía ir a mejor. Además, las supuestas mejoras del motor Honda iban a hacer acto de presencia en territorio neerlandés. Pero nada más lejos de la realidad: la vida sigue exactamente igual para el piloto español.
La jornada de viernes fue agridulce. Alonso tuvo buenas sensaciones durante los primeros entrenamientos libres, logrando el duodécimo mejor tiempo. Algo opuesto pasó en la clasificación para la 'sprint': un bloqueo a final de recta y diferentes problemas de manejabilidad impidieron a Fernando marcar un buen tiempo. No solo clasificó último, sino que Aston Martin decidió hacer cambios en el monoplaza y salir desde el pit-lane. Pese a que en la 'sprint' las sensaciones parecían recuperarse, la clasificación para la carrera de este domingo volvió a ser un jarro de agua fría.
Ni rastro de la Q2 ni de un paso adelante
El objetivo de Aston Martin debía ser, como mucho, igualar lo visto en Silverstone. Como punto de partida estuvo bien, confirmando que las mejoras aplicadas al AMR26 funcionaron. Pero nadie se esperaba un paso hacia atrás, ni el propio Alonso: el asturiano ha clasificado en decimoctava posición, terminando por delante de los Cadillac, el Haas de Oliver Bearman y de su compañero Lance Stroll.
Nada más terminar la sesión y ver que su monoplaza no pasaba el primer corte, el enfado fue inmediato. "¡La outlap fue un desastre!", recriminaba el propio Alonso vía radio. La 'onboard' de su coche fue clave para ver el nivel del enfado del asturiano, que negaba con la cabeza y golpeaba con frustración el volante. Y es que Zandvoort era parte de la recuperación de Aston Martin, era el fin de semana para corroborar las buenas sensaciones. Por ahora, no solo no están cumpliendo esa parte, sino que la realidad vuelve a azotar con fuerza el proyecto.
