Hansi Flick introdujo dos cambios con respecto al once de las semifinales. El de Lamine Yamal estaba cantado, pero el de Robert Lewandowski por Ferran Torres sorprendió. Lo metió porque tenía mejores "sensaciones", pero lo que no esperaba el alemán fue el cambio táctico y de jugadores que hizo Xabi Alonso. A los culés les costó generar en el primer tiempo, sobre todo circular el balón con rapidez. Tras el parón para la hidratación, las indicaciones de Hansi Flick parecieron claras ya que nada más reanudarse el partido generaron las mejores ocasiones y el gol de Raphinha. El Barça tomó el control del balón a partir de ahí, aunque después llegaron los tantos blancos, pero se mantuvo en su idea de juego y consiguió llevarse el gato al agua (3-2). El brasileño volvió a ser el héroe para su equipo y le dio el título.