Las opciones de Giorgi Kochorashvili en el Santiago Bernabéu
El Sevilla llegará a la cita sin Miguel Sierra, sin Jon Guridi y sin Isaac Romero
La arenga de Kocho en la que fue su casa: "Les quiero mucho, pero vosotros sois mi familia ahora"
Giorgi Kochorashvili es la gran incógnita. El Sevilla sumó una nueva sesión de entrenamiento este jueves y, como sucedió en las primeras sesiones de la semana, lo hizo con el ex del Levante ejercitándose de manera individual, aumentando así las dudas alrededor de su presencia este domingo ante el Real Madrid... aunque sin encender la alarma aún.
Porque mientras las bajas de Miguel Sierra, Jon Guridi e Isaac Romero (además del eterno lesionado Marcao) están aseguradas y la vuelta de Lucas Stassin prácticamente garantizada, la principal incógnita, al menos en este momento, es si Giorgi Kochorashvili podrá estar ante el Real Madrid este domingo.
Luis García Plaza parecía haber encontrado cierta estabilidad lejos de casa colocando a tres centrocampistas (aunque alternando nombres) y repetir esa función el domingo depende, en gran parte, del ex del Sporting de Portugal.
Obligado a modificar su alineación tras la lesión de Miguel Sierra, el técnico ahora valora la posibilidad de mantener el 1-4-3-3 (o 1-4-2-3-1, según tramos), o ser un poco más arriesgado ante el Real Madrid y apostar por dos puntas dado el estado físico de Kocho -aunque sin Isaac Romero no tendría recambios-.
Giorgi Kochorashvili debe volver este mismo viernes
Por el momento, eso sí, no se debe encender alarma alguna. La idea, tanto del jugador como del propio cuerpo técnico, es que Giorgi Kochorashvili vuelva a ejercitarse con sus compañeros este viernes, pruebe diferentes ejercicios y complete la sesión sin problemas.
Tras este entreno del viernes, aún quedaría una última sesión el sábado -posiblemente a puerta cerrada-, momento en el que se decidirá finalmente si Kocho puede jugar de inicio, debe reservarse en el banquillo o, de manera extrema, no viaja.
En estos momentos las opciones de ver a Kocho ante el Real Madrid son altas a pesar de sus últimas ausencias, pero el diagnóstico podría cambiar este mismo viernes si el georgiano es incapaz de trabajar al mismo ritmo que sus compañeros.
Prudencia, sí; alarma -de momento-, no.
