Mikel Merino recuerda el momento más dramático de su vida con el Dortmund: "Tengo un ángel de la guarda"
Mikel Merino recuerda cómo vivió en 2017 el atentado que sufrió el autobús del Borussia Dortmund
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Hay momentos que cambian una vida para siempre y que, por mucho que pasen los años, siguen estremeciendo al recordarlos. Mikel Merino ha vuelto a revivir uno de los episodios más dramáticos de su trayectoria, cuando estuvo a punto de morir durante el atentado contra el autobús del Borussia Dortmund en abril de 2017. El centrocampista, que entonces tenía apenas 20 años, ha relatado en una carta publicada en The Players' Tribune cómo tres bombas caseras explotaron junto al vehículo del equipo alemán cuando se dirigía a disputar un partido de cuartos de final de la Champions League contra el Mónaco. "Creo que tengo un ángel de la guarda. De hecho, tengo suerte de estar vivo. Hubo un ruido ensordecedor y luego recuerdo que el autobús casi vuelca. Miré hacia atrás y vi sangre en el suelo. Humo, gritos", relata sobre unos instantes que marcaron a toda la plantilla.
El ataque dejó gravemente herido a su compañero Marc Bartra, que sufrió importantes lesiones en la muñeca y tuvo que ser trasladado al hospital. Merino también acudió allí aquella misma noche, pendiente de la evolución del defensa español y todavía tratando de asimilar lo sucedido. Sin embargo, fue al día siguiente cuando descubrió hasta qué punto había estado cerca de sufrir las mismas consecuencias. "Alguien me contó que había un trozo enorme de metralla clavado en el reposacabezas del asiento de al lado de Marc. Mi sitio de siempre", explica.
Una frase que pone los pelos de punta al comprender que su vida pudo haber cambiado radicalmente por una decisión aparentemente insignificante. El futbolista acostumbraba a sentarse junto a Bartra, pero aquella jornada tenía las piernas algo cargadas y decidió cambiar de sitio para aprovechar los asientos delanteros, que se reclinaban.
El destino hizo que se cambiara de sitio en el bus
"Ese día, el asiento estaba vacío", recuerda Merino, consciente de que aquel pequeño cambio de rutina pudo salvarle la vida. "Así que me senté allí, y puede que eso me salvara la vida". El centrocampista abandonó el Dortmund aquel verano para continuar su carrera en el Newcastle, antes de regresar a España y consolidarse en la Real Sociedad, hasta fichar por el Arsenal en 2024.
Casi una década después del atentado, aquella experiencia sigue formando parte de su historia personal y de su manera de afrontar los golpes. En su relato, Merino conecta ese episodio con los momentos difíciles que ha atravesado recientemente, incluida una grave lesión que amenazó con apartarle del Mundial. "Así que sí, tengo esa creencia de que las cosas pasan por algo", concluye.
