Un equipo y una afición que merecen la Champions

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Mustafi es aclamado a la llegada a Valencia.. D. Glez
  • Mónaco ya huele a pólvora

  • El arbitraje de Rizzoli fue lamentable

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El Valencia CF logró eliminar la AS Monaco en la previa y ya puede decir bien alto y claro que es equipo Champions esta temporada. Su regreso a la máxima competición continental se produce dos años y medios después de que disputará su último partido también en suelo francés, en París, en el Parque de los Príncipes ante el PSG y se notaba que la afición estaba deseosa de poder volver a una competición que es tan bonita como exigente. Hace algo más de una década se quedó impregnada en la retina de muchos valencianistas la sensación de que esta competición le debe algo a este club porque hasta en dos ocasiones estuvo a punto de rodear con los brazos a la 'Orejona'. Una competición que está hecha a la media del Valencia CF y de su afición porque ésta premia no sólo la calidad futbolística, sino también el trabajo, las ganas y la ilusión que se le ponga a lo largo de todo el torneo. Y es que algo más de 400 seguidores se dieron cita en el aeropuerto de Manises para dar las gracias a un equipo que ha sabido culminar el trabajo de todo un año y que ha sido capaz de meterse entre los 32 mejores equipos del continente. La afición del Valencia CF volvió a desafiar a las altas horas y ya de madrugada, a las 3:30 horas, recibió en loor de multitudes a sus guerreros; a esos que habían logrado hacer realidad el sueño de muchos seguidores que anhelaban ver a su equipo desfilando por los grandes estadio del Viejo Continente, compitiendo con los mejores equipos y regresando al glamour que da la Champions. Mientras más de 1.000 seguidores regresaban por carretera en esos autobuses que salieron del Stade Louis II de Mónaco con la satisfacción de la clasificación bajo el brazo, en Manises se producía un nuevo ejemplo de que esta afición está deseosa de grandes retos, que está con ganas de que el equipo les muestre hasta dónde es capaz de pelear. Ni un cartel luminoso indicando que el avión regresaba con una hora de retraso sobre la hora indicada menguó los ánimos de los aficionados, que cada vez cantaba más fuerte: "Somos de Champions"El avión tocó tierra a las 3:15 horas de la madrugada y un cuarto de hora más tarde toda la comitiva ché enfilaba el pasillo que los seguidores dejaron para que sus ídolos pudieran embocar el autobús. Al frente llegó Kim Koh, ya que ni el dueño del club, Peter Lim, ni la presidenta Layhoon Chan, regresaron a Valencia. El jueves hay sorteo de la UEFA Champions League en el Foro Grimaldi y, además, hay muchos temas encima de la mesa que la cúpula ché debe tratar. Desde las llegadas para reforzar el equipo, como también las salidas si las hubiera estos días. Con el pitido final de Rizzoli la previa de la Champions ya es historia por lo que ahora hay que ocuparse de otros asuntos en los despachos. El equipo descansará este miércoles pero a partir del jueves comienza a preparar el choque del domingo ante el Dépor. Peter Lim se queda en Mónaco con deberes por delante: el central, el hombre de banda y no se descarta alguna sorpresa más. [galeria_jm path="201516/Valencia_CF/Competicion/Europa/PREVIA_CHAMPIONS/AEROPUERTO/LLEGADA_AFICION"]

El periplo de cinco aficionados en Mónaco

Al término del partido del Valencia CF los aficionados chés fueron buscando sus autobuses para regresar a Valencia, pero al Autobús 2 no subieron cinco muchachos que se quedaron a las puertas del Stade Louis II. Habían tenido un problema con tres mochilas que les habían robado, ya que no pudieron acceder a estadio con ellas y tuvieron que dejarlas en un cuarto sin identificación alguna y cuando fueron a por ellas no estaban. Se retrasaron porque no las encontraban y su bus salió de Mónaco sin ellos. En ese momento la solidaridad de los aficionados valencianistas se puso a funcionar y mediante redes sociales se difundió lo ocurrido; que había cinco jóvenes que no podían regresar a casa. La policía francesa actuó muy rápido y los llevó hasta un peaje cercano a Niza en donde el Autobús 8 de la Agrupación los recogió sin mayores problemas. Todo el susto que llevaban encima quedó en nada porque sabían que regresaban a España con el resto de aficionados chés. Un autobús de toda esta caravana hacían noche en San Remo.