Gusta el trabajo y el despliegue físico de Zahibo

Su figura espigada (1,90 metros) le hacen sobresalir del resto. Llama la atención un joven cuyo físico es extraordinario y a cuya envergadura hay que sumarle cada vez una mayor potencia y despliegue dentro del terreno de juego. Él es Wilfried Zahibo, 'Will' para los amigos, y este miércoles también tuvo la oportunidad de jugar con el primer equipo a las órdenes de Nuno Espirito Santo. Un sueño que perseguía desde los 10 años, cuando vio jugar en el Valencia CF a uno de sus ídolos de la infancia cuando vivía en Guadalupe, el mítico Jocelyn Anglomá. Y es que, pese a que sus padres son de Costa de Marfil, siendo un niño se marchó hasta este pequeño archipiélago de Las Antillas porque por cuestión de trabajo sus padres se trasladaron hasta el Mar del Caribe.
En Guadalupe comenzó a jugar al fútbol a una edad tardía, a los ocho años, pero es que a su madre no le gustaba que su hijo se dedicara a ser jugador, pero encontró en su padre un aliado para seguir jugando al fútbol porque quería que hiciera deporte para que no pensara en otras cosas. Su empeño futbolístico se lo debe a Anglomá porque en este archipiélago es una estrella y un ejemplo para todos los jóvenes. Progresó mucho y destaca del resto de niños yeso le llevó hasta Francia en donde con 14 años comenzó a jugar más en serio al fútbol hasta que con 16 años se marchó al Ajaccio, con el que debutó en la Ligue-1 francesa.
De la generación de Pogba y Kondogbia
Se convirtió en una de las grandes promesas del Ajaccio lo que le llevó a jugar en la medular de la selección francesa Sub'19 junto a Pobga y Kondogbia. El Ajaccio le ofrecía un puesto en el primer equipo, pero é tenía en la cabeza triunfar en las grandes ligas europeas y su camino le llevó a España. Su destino pasaba por la Ponferradina, pero acabó cedido en el Funlabrada, él quería estar cerca de Madrid porque era un escaparate para que una de las canteras de los clubes de Primera División se fijaran en él. Tras seis meses en el 'Fuenla' en donde fue el mejor, le llegó la oportunidad del Valencia CF. Descartó propuestas del Sevilla, Almería, Granada y Rayo en España y una belga del Anderlecht, entre otras muchas, pero es que tenía la oportunidad de cumplir su sueño desde niño, jugar en el Valencia de Anglomá. Sabia que llegaba a uno de los mejores clubes del mundo y no iba a dejar pasar este premio.
De los mejores con el Mestalla de Curro Torres
Jugador con mucha personalidad y muy buena persona; siempre se muestra agradecido y es consciente que tiene mucha suerte de estar en una entidad como la ché. En su primer año, en 2014, procuró que la adaptación fuera buena y poco a poco se fue encontrando cada vez mejor hasta convertirse en uno de los pilares defensivos del equipo y uno de los mejores futbolistas del Mestalla de Curro Torres. Al verle, el aficionado hace comparaciones con los grandes mediocentros defensivos africanos que han triunfado en el fútbol europeo en los últimos años, pero hay que cuidar esta perla que tiene el Valencia en su cantera. Su potencia física le permite bregar y vaciarse en defensa, le gusta abarcar muchos metros, pero lo importante es que se siente cómodo jugando el balón. Esto lo convierte en un jugador completo, que ha tenido un crecimiento importante en el último año y medio y su fútbol está siendo cada vez más funcional. Will no quiere distracciones y por eso va a aprovechar todos los momentos que está viviendo para mejorar, sabe que todo se consigue con trabajo y es consciente de todo lo que ha tenido que pelear para llegar a un club como el Valencia. Está viviendo un sueño porque nunca pesó poder estar con 21 años en el filial y haciendo la pretemprada con el primer equipo. Tiene la cabeza amueblada, pero siempre tiene los mensajes de sus amigos que desde la distancia le recuerdan que no levante el pie porque está a las puertas de lograr ese objetivo que se marcó cuando aún era un niño.
Pizzi pensó en él para dar el salto pero no se atrevió
En Francia le comparan con Viera o Touré porque con su edad tenían una similitud tremenda en su forma de jugar y en su físico imponente, pero Will hace oídos sordos porque sabe que aún tiene mucho que mejorar y está deseoso de crecer más todavía y de demostrar muchas más cosas. El ex entrenador del Valencia CF, Juan Antonio Pizzi, se fijó en Zahibo y pensó en él para el primer equipo pero al final no se atrevió a dar el salto con el futbolista porque tenía 20 años recién cumplidos y aun le quedaban cosas por aprender, pero quizás sea Nuno el que se atreva a dar ese paso que el técnico argentino no dio, ya que se está rodeando de gente muy joven en su segundo proyecto en el Valencia.