Joana Sanz desvela uno de los secretos mejor guardados de la hija que tiene con Dani Alves

Joana Sanz y Dani Alves en redes
Joana Sanz y Dani Alves en redes. Instagram: @joanasanz
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Joana Sanz ha ido compartiendo en sus redes sociales muchos de los detalles de su embarazo. Anunció que iba a ser madre casi al mismo tiempo que se conocía la absolución de Dani Alves en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. El brasileño pasó por la cárcel por un presunto delito de violación por el que fue juzgado y luego absuelto. Actualmente sigue en proceso de recurso. La modelo dio a luz hace unos meses, pero tenía claro que iba a compartir poco o nada de su bebé.

Hasta ahora solo se sabía que era una niña, pero en el último post de Instagram ha desvelado su nombre y también un detalle que no ha pasado desapercibido. El apellido de Joana es el primero y el del jugador el segundo. Un hecho que ya se puede hacer en España desde hace tiempo, pero que solo el 6% de los nacidos recientemente lo tienen así.

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Joana Sanz ha compartido un carrusel de imágenes y le ha acompañado un texto en donde explica lo difícil que fue para ella quedarse embarazada y todo el proceso. En una de las imágenes se ve el pie de la niña con la habitual pulsera que se pone cuando nacen. Julieta Sanz Alves es el nombre de la primera hija en común de la pareja.

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La dura confesión de Joan Sanz sobre su proceso para quedarse embarazada

"Hace un año supimos (una vez más) que íbamos a ser padres. Después de mi última FIV, incumplía como siempre los tiempos de beta-espera y me hacía un test. Qué miedo tan grande me invadía con ese “embarazada” …. ¿Será que se iba a quedar o se iría por el WC como las otras veces? Nadie te prepara para un negativo ni para la incertidumbre de un positivo. Volví loca a mis amigas, que menudas santas. Lloré y reí mucho. Vomité y entrené. Comí mucha fruta y pollo frito".

"Viajé para trabajar con un sentimiento de culpa inmenso creyendo que el volar podría cambiar todo pronóstico para mal. Me ilusionaba a ratos montando su habitación. Me enfadaba por no poder disfrutar del verano tanto como me habría gustado. Me hice una ecografía cada semana en un hospital diferente. Llegó el día que nos conocimos y no sentí tranquilidad, el miedo porque le sucediera algo seguía ahí… Me atormentaba la angustia de que al abrir los ojos ya no estuviera".

"Me costó amarla por miedo a la pérdida, me costó disfrutarla y lloraba por sentir que yo ya no era yo. Dejé de diferenciar noche y día, pero no por su llanto, sino porque yo no era capaz de descansar sin asegurarme cada segundo de que respirara. Deseé muchas veces volver a mi yo antes de ti, porque era más fácil vivir sin el miedo de no saber cómo cuidarte. Un día escuché tu risa por primera vez, una a carcajadas que se desencadenaba al verme. Vi a mi madre en ti y supe que estabas aquí para quedarte, porque ella me prometió que en donde sea que esté estaría conmigo. Estás aquí para no dejarme sola nunca más, porque me invades la casa y el corazón en una explosión de amor sin final. Te amamos Jujú", terminó diciendo.