El nuevo MG es, sin lugar a duda, el más bonito de la historia de la marca

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MG se ha convertido durante los últimos años en una marca especialmente conocida por ofrecer coches con una buena relación entre precio, equipamiento y prestaciones. Sin embargo, el MG Cyberster juega en una liga completamente diferente. No pretende ser racional ni competir por ofrecer el máximo espacio posible: es un deportivo eléctrico creado para despertar emociones.

Y basta con observarlo para entenderlo. El Cyberster recupera en cierta manera el espíritu de los clásicos roadster británicos de MG, aunque trasladándolo al siglo XXI mediante una propuesta completamente eléctrica y cargada de tecnología.

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Su diseño es probablemente su mayor argumento. Con una carrocería baja, proporciones deportivas y una espectacular configuración descapotable, resulta difícil encontrar otro coche dentro del catálogo actual de MG que genere semejante impacto visual.

El MG Cyberster alcanza los 510 CV

El Cyberster no se limita a ofrecer una carrocería espectacular. MG ha acompañado su diseño con unas prestaciones que permiten considerarlo un auténtico deportivo.

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La gama cuenta con diferentes configuraciones, comenzando por una versión de 340 CV con propulsión trasera. Esta alternativa ya proporciona unas prestaciones muy elevadas y probablemente sea la opción más interesante para quienes quieren disfrutar del carácter del Cyberster sin necesitar necesariamente las cifras de su variante superior.

El auténtico protagonista, sin embargo, es el Cyberster GT. Sus dos motores eléctricos permiten disponer de tracción total y desarrollar nada menos que 510 CV.

Gracias a esta potencia, puede acelerar de 0 a 100 km/h en aproximadamente 3,2 segundos. Estamos hablando de prestaciones propias de deportivos mucho más caros y de algunas de las cifras más impresionantes ofrecidas hasta ahora por un MG de producción.

La batería permite además ofrecer una autonomía suficiente para utilizarlo más allá de pequeñas escapadas, aunque evidentemente el consumo aumenta considerablemente cuando se aprovechan sus enormes prestaciones.

Un descapotable eléctrico que entra directamente por los ojos

Pero donde el Cyberster consigue realmente marcar diferencias es en su diseño. Sus aproximadamente 4,54 metros de longitud contrastan con una altura muy reducida, consiguiendo unas proporciones espectaculares.

A ello se suman unas puertas de apertura vertical que proporcionan un toque todavía más exótico. Es una solución difícil de encontrar incluso en deportivos considerablemente más caros y consigue convertir cada acceso al coche en todo un espectáculo.

El interior tampoco tiene demasiado que ver con los MG más convencionales. El conductor queda rodeado por diferentes pantallas, mientras que el puesto de conducción tiene una orientación claramente deportiva.

Evidentemente, existen sacrificios. Solo dispone de dos plazas y su maletero ronda los 250 litros, por lo que nadie debería comprarlo pensando en practicidad. Tampoco es barato: sus tarifas lo alejan considerablemente de los precios por los que MG se ha hecho popular.

Pero precisamente ahí está la gracia. El Cyberster no pretende ser una compra racional. Es el coche que demuestra hasta dónde puede llegar MG cuando diseño y prestaciones pasan por delante del precio o la practicidad.

Con hasta 510 CV, aceleración de auténtico superdeportivo, carrocería descapotable y unas espectaculares puertas verticales, el MG Cyberster tiene argumentos suficientes para convertirse en uno de los coches más especiales de la marca y, para muchos, en el MG más bonito de toda su historia.