Más exclusivo y, para muchos, mejor que el Lexus RX, con un confort sobresaliente y un interior que derrocha calidad
Nada que envidiar del tridente alemán, ni de las opciones chinas o japonesas
Lexus revoluciona el segmento de los todoterreno premium
Volvo ha renovado el XC90 sin alterar aquello que lo convirtió en uno de los grandes SUV familiares. El fabricante ha refinado su imagen, mejorado la presentación interior y conservado sus siete plazas. A diferencia del Lexus RX, el XC90 transmite una sensación más exclusiva, sobria y especialmente vinculada al confort.
La carrocería alcanza 4,95 metros de longitud y la distancia entre ejes roza los tres metros. Estas proporciones permiten distribuir tres filas de asientos. Volvo ofrece espacio para siete pasajeros, aunque el maletero queda en 314 litros cuando todas las plazas están levantadas. La modularidad compensa esa cifra contenida.
Minimalismo sueco de lujo
El habitáculo apuesta por materiales agradables y una decoración poco recargada. La tapicería Nordico acolchada, los detalles de aluminio y los umbrales iluminados elevan la calidad percibida. Los asientos delanteros Comfort incorporan calefacción y ajustes eléctricos. El conductor dispone además de memoria y regulación lumbar para encontrar fácilmente su postura.
Volvo también ha trabajado especialmente la suavidad de marcha. El chasis Comfort utiliza amortiguación FSD para filtrar irregularidades y controlar los movimientos de la carrocería. La climatización de dos zonas, el sistema de calidad del aire y el aislamiento completan una experiencia pensada para viajar largas distancias sin acumular cansancio.
El XC90 en su versión de acceso cuesta desde 62.100 euros por la promoción publicada por Volvo. La oferta exige financiar 38.000 euros durante 36 meses. Aún así, se mantiene por debajo de sus rivales directos, con precios mucho más pretenciosos.
Así es el Volvo XC90 más económico
El equipamiento incluido en esta versión es el Core. Cuenta con llantas de 20 pulgadas, faros LED matriciales, pantalla central de 11,2 pulgadas, instrumentación de 12,3 pulgadas, Google Maps, Apple CarPlay y carga inalámbrica.
La seguridad, como en todos los Volvo, es uno de sus grandes argumentos. El acabado inicial incorpora Pilot Assist, control de crucero adaptativo, vigilancia del ángulo muerto y alerta de tráfico cruzado. Volvo añade mantenimiento de carril, reconocimiento de señales y avisos de colisión. Las cámaras y los sensores facilitan las maniobras con una carrocería grande.
Y en cuando a su mecánica, esta oferta es para la versión B5. Combina un motor 2.0 con asistencia híbrida ligera. Desarrolla 250 CV y 360 Nm y utiliza transmisión automática de ocho velocidades con tracción. Acelera hasta 100 km/h en 7,7 segundos, consume 8,5 l/100 km y recibe la etiqueta ECO de la DGT.
