Jorge Martín celebra su inicio en MotoGP comprándose un Porsche de medio millón de euros
Tras un inicio estelar este 2026 en MotoGP, Jorge Martín no ha dudado en darse un enorme capricho: así es su nuevo Porsche
Jorge Martín alucina con su salvada y llama a Bezzecchi y Acosta para que la vean: "Flipas, me he salvado de milagro
Jorge Martín ha empezado el 2026 de una manera superlativa. No solo está dejando atrás las malas sensaciones que tuvo el curso pasado, sino que está volviendo a los puestos más altos del podio en MotoGP. Las lesiones, las operaciones y todo el tiempo de recuperación apartado del asfalto está teniendo su recompensa. Tras tres Grandes Premios, el piloto de Aprilia se encuentra segundo en la clasificación general del Mundial y ya suma cuatro podios (dos 'sprint' y dos carreras). Únicamente su compañero de equipo Marco Bezzecchi ha logrado mejores resultados que él. Y esto, dado cómo vivió el 2025, es un auténtico éxito para él.
Como celebración a un inicio más que positivo, Jorge Martín ha adquirido un nuevo superdeportivo para su garaje. El madrileño, afincado en Andorra, se ha comprado un Porsche 911 Turbo S. El nuevo coche de Martín rompe moldes al convertirse en el modelo de calle más potente de la historia de la marca, y lo hace abrazando la hibridación. Con el innovador sistema T-Hybrid, su motor bóxer de 3.6 litros suma fuerzas con turbos eléctricos y un motor de 82 CV integrado en la caja de cambios para liberar una bestialidad de 711CV. Lo mejor de esta receta es que el empuje es instantáneo; el coche se siente lleno en todo momento, eliminando por completo ese vacío típico de los motores turbo convencionales.
Sobre el asfalto, estas cifras se traducen en una auténtica locura: pulveriza el 0 a 100 km/h en solo 2,5 segundos y no deja de empujar hasta los 322km/h. Pero no es solo fuerza bruta; gracias a un chasis cargado de tecnología, frenos cerámicos de serie y una aerodinámica que se adapta en tiempo real, el Turbo S consigue ser un coche de carreras camuflado bajo una estética elegante. Es, en esencia, la demostración de que Porsche ha sabido usar la electricidad para hacer que su icono sea más rápido, salvaje y preciso que nunca. Y todo, por una cantidad que roza el medio millón de euros.
