Pocos lo esperaban, pero este Kia está enamorando por su diseño
Y no solo por diseño: también por equipamiento, nivel tecnológico, rendimiento y equipamiento
Kia convierte el EV3 en una furgoneta
En un mercado eléctrico cada vez más saturado, destacar no es fácil. Muchos modelos apuestan por líneas conservadoras. Otros priorizan la eficiencia frente a la emoción. Pero el Kia EV4 ha decidido romper el molde. Su propuesta combina diseño atrevido, tecnología avanzada y una autonomía convincente. Y eso está conquistando a quienes buscaban algo diferente. Pocos lo esperaban. Pero está generando conversación.
Su estética es, sin duda, su gran argumento. Con 4.430 mm de largo, 1.860 mm de ancho y solo 1.485 mm de alto, ofrece una silueta baja y estilizada. La batalla de 2.820 mm alarga el perfil y mejora la presencia. Parece un prototipo hecho realidad. Es moderno. Es limpio. Es llamativo sin caer en excesos.
El eléctrico más vendido de Kia no solo enamora por el diseño
Por dentro mantiene ese aire tecnológico. El maletero cubica 435 litros. Suficiente para el día a día y escapadas. La postura de conducción es más cercana a un turismo que a un SUV. Algo que mejora el dinamismo. Entre sus rivales figuran el Nissan Leaf, el Peugeot e-308 y el Volkswagen ID.3. Frente a ellos, el EV4 aporta personalidad.
La gama parte desde 31.620 euros. Una cifra competitiva para su nivel. La versión superior, con batería mayor, arranca en 36.900 euros. A cambio ofrece cifras propias de segmentos más caros. Y una autonomía que marca diferencias claras.
204 CV de potencia y hasta 625 km de autonomía
La versión de acceso equipa batería de 58 kWh y homologa 440 km WLTP. Más que suficiente para uso urbano y viajes ocasionales. Por encima, la batería de 81 kWh permite alcanzar hasta 625 km. Es un dato sobresaliente. Ideal para quienes recorren largas distancias.
Ambas variantes montan un motor de 204 CV. La aceleración es ágil. Hace el 0 a 100 km/h en 7,4 segundos. La velocidad máxima se sitúa en 170 km/h. Es rápido. Es progresivo. Y transmite confianza gracias a un comportamiento equilibrado.
Desde el acabado Air, el equipamiento es muy completo. Incluye pantalla curva de 12,3 pulgadas, navegador Kia Connect y conectividad inalámbrica con Android Auto y Apple CarPlay. Añade climatizador bizona y control de crucero adaptativo. El GT-Line suma llantas de 19”, cámara 360º y asientos calefactables. Tecnología, autonomía y diseño. Una combinación que está enamorando.
