BMW lleva el iX1 a un nivel superior
La versión eléctrica de este SUV mejora en autonomía
No es barato, pero este BMW es un icono
BMW ha dado un paso adelante en su gama eléctrica compacta con una actualización del iX1 que refuerza su posición en el segmento de los SUV premium. Esta renovación técnica, centrada en la mejora de la eficiencia energética y de la autonomía, se aplica a todas las versiones del modelo y lo sitúa un escalón por encima en términos de competitividad frente a sus rivales directos. La clave del avance reside en una nueva batería, un sistema de propulsión optimizado y un enfoque más afinado en la gestión eléctrica del vehículo.
El elemento central de esta mejora es la incorporación de un inversor de carburo de silicio, una solución tecnológica que reduce las pérdidas energéticas en el sistema de propulsión. A esto se suma una batería de mayor capacidad útil, que pasa de 64,8 a 65,2 kWh. Aunque el incremento en cifras absolutas pueda parecer reducido, su impacto en la autonomía es significativo. En paralelo, se han realizado ajustes menores en el sistema de gestión térmica y en la electrónica de potencia, con el objetivo de maximizar el rendimiento en todas las condiciones de uso.
Con estas modificaciones, las cifras de autonomía homologada bajo el ciclo WLTP crecen de manera sustancial. El iX1 eDrive20, versión de acceso con un solo motor eléctrico en el eje delantero y 204 CV, alcanza ahora hasta 514 kilómetros de autonomía. Por su parte, la variante xDrive30, equipada con tracción total y una potencia combinada de 313 CV, se sitúa en torno a los 466 kilómetros. Estas cifras refuerzan la usabilidad del modelo tanto en entornos urbanos como en trayectos de media y larga distancia.
Más eficiencia sin comprometer el dinamismo
Lo destacable en este caso es que BMW ha logrado incrementar la eficiencia sin alterar el planteamiento dinámico ni la configuración estructural del iX1. La plataforma, dimensiones y diseño general del vehículo se mantienen intactos, conservando su perfil de SUV compacto versátil y con aspiraciones premium. Las mejoras se centran exclusivamente en el apartado técnico, lo que permite ofrecer una evolución funcional sin modificar su identidad estética ni alterar su posicionamiento en la gama.
En este sentido, el iX1 actualizado se beneficia de un enfoque más maduro en términos de gestión energética, alineado con las exigencias del mercado actual. La adopción de tecnologías propias de gamas superiores, como el inversor de carburo de silicio, anticipa una estandarización de soluciones técnicas que hasta ahora eran propias de modelos más costosos. Esta estrategia refuerza la coherencia del modelo dentro de la gama eléctrica de la marca y lo convierte en una opción más sólida para quienes priorizan la eficiencia y el rendimiento equilibrado.
Por otro lado, el reposicionamiento del iX1 permite a BMW consolidar su oferta en un momento clave, a las puertas del lanzamiento de la nueva generación de eléctricos basados en la arquitectura Neue Klasse. Sin abandonar su concepción actual, este modelo representa un eslabón avanzado dentro del ciclo de vida vigente, capaz de ofrecer mejoras tangibles sin necesidad de una renovación completa. Con ello, la marca mantiene su hoja de ruta tecnológica mientras refuerza la competitividad de su catálogo actual.
