La extrema necesidad de Josh Allen de demostrarle al mundo que quiere ser MVP de la NFL

El partidazo que los Bills de Josh Allen le ganan a Las Vegas Raiders. NFL
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El peso de ser uno de los mejores quarterbacks de la última generación no le afecta mucho a Josh Allen, que tira de maestría y magia para demostrar que está preparado para los retos más difíciles. El partido entre Buffalo Bills y Las Vegas Raiders ha sido una guerra titánica marcado por el inicio de la segunda parte, donde los neoyorquinos han aferrado el juego en su defensa inexistente de la primera mitad para que el ataque mate el choque.

La tercera derrota consecutiva de los de Nevada tras un arranque espectacular en la temporada 26/27 no le resta valor a la eficacia de su ataque, y menos aún sufren a Josh Allen. El mariscal de campo con más proyección para el MVP junto a Brock Purdy ha demostrado que quiere llegar a la Super Bowl por primera vez en su carrera, y ya no solo le valen las victorias. Su shovel pass con giro, caída y touchdown es una de las genialidades del año ante las que solo puede uno rendirse.

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Los Bills comenzaron algo atascados en el partido, con buen juego de carrera gracias a James Cook pero chocando con el muro de la defensa de los Raiders. El tercer drive lo cambió todo, porque no solo modificaron la manera de enfrentarse a Crosby, sino que además lo mareó por completo con una mezcla de pases cortos sencillos y muy rápidos para descolocar la agresividad de sus rivales.

En el descanso eso se acrecentó, defendieron mejor, manejaron mejor el tiempo y además le dieron espacio a Josh Allen para crear, porque lo protegieron muy bien en los momentos claves del partido como ese touchdown sonado. Además la intercepción a Cousins marcó el partido en lo que a la postre habría sido un resultado con tendencia a la próroga.

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Los Raiders quemaron muy rápido los tiempos muertos de los Bills en su primer ataque, pero parecían tener escondido a Bowers, que apareció en la recta final cuando los suyos más le necesitaban. Aún así no fue suficiente. Kirk Cousins demostró que está listo para la élite con un pase de más de 60 yardas que acabó en touchdown, pero no fue suficiente. El peso de los errores te machaca ante los gigantes, y los Bills lo son cuando Josh Allen está de sobresaliente, que es el 90% de sus partidos.