Stoichkov 32´,
Juan Berrocal 90´
E. Burgos 89´
Los enanos del circo del Málaga ya son gigantes
El Málaga CF no pudo rascar nada de su visita a la SD Eibar en Ipurua. Lo intentó con ahínco y con tesón, pero con poca fortuna. Los errores defensivos hicieron sufrir de nuevo al conjunto blanquiazul, que tampoco estuvo fino cara al gol. Stoichkov fue el encargado de adelantar a los armeros en la primera mitad y no fue hasta el tramo final que un gol anulado a Luis Muñoz mantuvo con vida al Málaga hasta que Esteban Burgos puso el tanto del empate a pocos segundos del 89'. En la siguiente jugada, Berrocal iba a convertir en el 2-1 un córner tras una salida rapidísima. El dicho de 'monta un circo y le crecen los enanos' no puede irle mejor a este equipo blanquiazul, que no termina de arrancar la moto y que sigue a cinco puntos de distancia de la zona de salvación de LaLiga SmartBank.
Insuficiente trabajo del Málaga
Los primeros minutos del partido, como era de esperar, fueron de asedio absoluto para el Eibar, que jugaba en casa y tenía ante sí la oportunidad de volver a dormir líder de la categoría. En el 10' se dio la primera llegada con peligro, Tejero la envió alta tras una buena jugada desde la izquierda que no llegó a despejar ningún defensa blanquiazul. El peligro empezaba a olerse en Ipurua. Poco después, dio el susto Stoichkov tras una acción demasiado floja de Yáñez. La sacó bajo palos Esteban Burgos, muy atento por suerte para el Málaga. Tras esto, parecía reaccionar el cuadro boquerón, con un centro al corazón del área de Villalba para que Chavarría cabeceara. No obstante, la pelota se la quedó Luca Zidane. Pena que no tuviera contundencia el disparo del argentino. Un mal despeje de Yáñez, de nuevo descentrado, y que Jozabed no supo controlar. La pelota se fue de nuevo en dirección al área y Stoichkov, el más listo de la clase, reventó la portería y puso por delante al cuadro armero. El Málaga, lejos de bajar los brazos, apretó los dientes: una triangulación entre N'Diaye y Rubén Castro, acabó con un disparo sorpresa del franco-senegalés desde la frontal que se fue desviado por muy poco y que a punto estuvo de convertirse en el tanto del empate. Quería el Málaga irse con un merecido empate al descanso, pero el gol no terminaba de llegar a pesar de las numerosas tentativas. El mal endémico del equipo blanquiazul no se diluía en Ipurua. El partido estaba muy abierto, pues el Eibar trataba de aprovechar el paso adelante del cuadro malaguista para aprovechar el hueco mientras los de Mel buscaban con frecuencia la portería de Luca Zidane. El colegiado Cordero Vega mostró una amarilla demasiado rigurosa a Esteban Burgos en un intento de cabezazo donde le ganó el duelo aéreo a Berrocal y que iba a perjudicar al central cara a la segunda mitad, pues Juande también había visto una, esa sí necesaria, en el 20'.
Una segunda mitad de gladiadores
Salió apretando el Eibar, Yáñez tuvo que salvar el segundo tras un disparo de Javi Muñoz que sacó a córner. Suerte que esta vez sí estaba bien colocado y concentrado el meta catalán. En el 53', N'Diaye tuvo una gran ocasión para marcar, pero cuando levantó el pie para rematar se cayó. El debut de Lago Junior no pudo empezar de mejor forma, pues en el primer balón que le llegó puso a trabajar a Luca Zidane. El Málaga, aunque estaba jugando bien, seguía cometiendo errores que daban las oportunidades al Eibar para buscar el segundo. Los minutos corrían sin cesar y la suerte no sonreía a un equipo boquerón que incluso llegó a ver portería con un golazo de Luis Muñoz que fue anulado por fuera de juego previo de Fran Sol. Monta un circo... Y el circo iba a continuar con los enanos creciendo. Esteban Burgos iba a poner el tanto del empate por fin tras un gran zapatazo, pero en la siguiente jugada, Berrocal volvió a poner al cuadro armero por delante en un córner. El descuento tampoco iba a favorecer al Málaga, pues los 5 minutos que añadió el colegiado se hicieron cortos para tratar de ver portería y lograr el más que merecido empate.
