El Lexus LBX confirma que no hace falta un coche grande para presumir de una imagen sofisticada y distinguida
Este pequeño SUV japonés arrasa en un segmento poco habitual entre las premium
Lexus saca el modelo del mercado
Lexus ha construido su reputación alrededor de automóviles con una presentación cuidada, mecánicas híbridas y una imagen que busca distinguirse de los fabricantes generalistas. El LBX representa una interpretación diferente de esa filosofía, ya que traslada buena parte de la identidad de la marca a un SUV de dimensiones urbanas.
Con una carrocería de poco más de 4,19 metros, el modelo japonés demuestra que el tamaño no tiene por qué estar relacionado con la sensación de calidad. Su diseño combina unas proporciones compactas con numerosos detalles que transmiten una imagen sofisticada.
Un SUV urbano con personalidad premium
El Lexus LBX mide aproximadamente 4,19 metros de longitud y utiliza una carrocería de cinco puertas. Su frontal presenta una interpretación moderna de la característica parrilla de Lexus, acompañada por unos faros estrechos y una firma luminosa reconocible. A diferencia de otros modelos de la marca, el LBX utiliza unas superficies más suaves y un diseño que busca transmitir elegancia sin resultar excesivamente agresivo.
De perfil destacan una línea de cintura elevada, pasos de rueda marcados y una zona acristalada relativamente compacta. La trasera incorpora unos pilotos unidos por una franja luminosa horizontal, un recurso que refuerza visualmente la anchura del vehículo. El resultado es un SUV urbano con una imagen especialmente cuidada. No pretende ofrecer la presencia de un Lexus NX o un RX, pero mantiene numerosos elementos estéticos que permiten reconocer inmediatamente su origen.
Un interior más refinado de lo habitual
El habitáculo del LBX busca transmitir una sensación de calidad superior a la de numerosos SUV urbanos. Lexus utiliza materiales agradables, revestimientos cuidadosamente seleccionados y diferentes combinaciones de tapicerías y colores. El salpicadero incorpora una pantalla multimedia de 9,8 pulgadas y una instrumentación digital de 12,3 pulgadas en determinadas versiones.
También dispone de numerosos asistentes de conducción y funciones de conectividad. Los asientos delanteros ofrecen una buena comodidad y pueden incorporar diferentes ajustes según el acabado. La segunda fila dispone de espacio suficiente para desplazamientos ocasionales, aunque las dimensiones compactas de la carrocería limitan la habitabilidad.
El maletero alcanza aproximadamente 332 litros en las versiones de tracción delantera, una cifra adecuada para el uso cotidiano. No es un automóvil pensado para transportar grandes cantidades de equipaje ni para familias numerosas. Su principal atractivo está en ofrecer una experiencia premium en un formato manejable para ciudad.
Un híbrido de 136 CV con etiqueta ECO
El Lexus LBX utiliza un sistema híbrido autorrecargable que combina un motor de gasolina de 1,5 litros con propulsión eléctrica. La potencia conjunta alcanza los 136 CV, suficientes para ofrecer una respuesta ágil en desplazamientos urbanos e interurbanos. El sistema gestiona automáticamente el funcionamiento de ambos motores y permite circular utilizando electricidad durante determinadas situaciones.
También recupera energía durante las frenadas y obtiene la etiqueta ECO de la DGT. El consumo homologado se sitúa alrededor de los 4,5 litros cada 100 kilómetros, dependiendo de la versión. Lexus ofrece configuraciones de tracción delantera y alternativas con tracción total electrónica E-Four.
Esta última incorpora un motor eléctrico adicional en el eje posterior para mejorar la motricidad en determinadas condiciones. El LBX no pretende competir con los SUV más grandes en espacio ni en prestaciones. Su atractivo está en combinar una carrocería compacta, una mecánica eficiente y una presentación interior cuidada.
Para quienes utilizan el coche principalmente en ciudad y buscan un automóvil con una imagen distinguida, el Lexus puede resultar especialmente interesante. Demuestra que el lujo también puede interpretarse desde unas dimensiones contenidas, sin necesidad de recurrir a una carrocería de grandes proporciones.
