Citroën convierte uno de sus diseños más originales en una alternativa para más bolsillos
El C4 X es una apuesta arriesgada de la marca francesa
El Citroën menos bonito es una ganga
Citroën lleva años buscando fórmulas para diferenciarse de sus competidores sin renunciar a una de sus señas de identidad: ofrecer coches cómodos a precios razonables. El C4 X representa especialmente bien esa filosofía. Su carrocería combina elementos de una berlina, un SUV y un fastback, dando lugar a un automóvil difícil de encasillar que ofrece mucho espacio y una imagen poco habitual en su categoría.
La marca francesa ha reforzado su atractivo con una gama electrificada que permite escoger entre diferentes tecnologías. El objetivo es llegar tanto a quienes buscan un coche familiar de gasolina con asistencia eléctrica como a quienes prefieren dar el salto a un modelo completamente eléctrico.
Una carrocería diferente que aprovecha sus dimensiones
El Citroën C4 X mide aproximadamente 4,60 metros de longitud, una cifra que lo sitúa por encima de numerosos compactos tradicionales. Su frontal mantiene el lenguaje de diseño de Citroën, con unos faros de formas particulares y una firma luminosa que se extiende hacia los extremos de la carrocería.
De perfil aparece su característica más reconocible: una línea de techo que desciende suavemente hacia una trasera alargada. Esta silueta recuerda a la de una berlina de estilo cupé, aunque conserva una altura libre al suelo superior a la de muchos turismos.
Los pasos de rueda incorporan protecciones de plástico y la carrocería mantiene una apariencia robusta sin recurrir a las proporciones de un SUV convencional. La trasera termina en un maletero independiente, con unos pilotos que refuerzan visualmente la anchura del vehículo.
Es un diseño particular, pero también tiene ventajas prácticas. La longitud adicional permite disponer de un maletero de 510 litros, una cifra muy interesante para un automóvil de precio relativamente contenido.
La comodidad sigue siendo su gran argumento
El C4 X mantiene la apuesta de Citroën por el confort. La suspensión incorpora amortiguadores con topes hidráulicos progresivos, una solución desarrollada para reducir la transmisión de determinadas irregularidades del asfalto al habitáculo. También dispone de los asientos Advanced Comfort, con acolchados específicos que buscan mejorar la comodidad durante los viajes largos.
El interior ofrece una buena amplitud para cuatro adultos y una segunda fila con espacio suficiente para desplazamientos familiares. La presentación es relativamente sencilla, con instrumentación digital, pantalla multimedia y controles físicos para determinadas funciones. Citroën no intenta crear un habitáculo excesivamente deportivo. Prefiere ofrecer una posición de conducción cómoda, buena visibilidad y un ambiente agradable.
Esta filosofía convierte al C4 X en una alternativa especialmente interesante para quienes recorren muchos kilómetros y valoran más la suavidad de marcha que una suspensión firme.
Versiones híbridas y eléctricas para diferentes presupuestos
La gama contempla versiones híbridas de 110 y 145 CV, ambas con tecnología de 48 voltios y transmisión automática. Estas mecánicas obtienen la etiqueta ECO de la DGT y permiten reducir el consumo sin necesidad de recargar una batería externamente. También existe el ë-C4 X, completamente eléctrico, con diferentes configuraciones de potencia y batería.
Las versiones de mayor autonomía permiten superar los 400 kilómetros WLTP, dependiendo de la configuración. La diferencia económica entre las distintas mecánicas permite adaptar la compra al presupuesto disponible. Además, las campañas comerciales pueden reducir las tarifas oficiales, aunque conviene comprobar las condiciones de financiación.
El C4 X tiene un argumento que no siempre aparece en sus competidores: ofrece una carrocería de dimensiones generosas, un maletero amplio y una suspensión especialmente confortable sin situarse necesariamente en una franja de precio elevada.
Su diseño puede resultar menos convencional que el de una berlina tradicional, pero precisamente esa característica le proporciona personalidad. Citroën ha conseguido crear un coche familiar diferente, práctico y con una gama suficientemente variada para atraer a conductores con necesidades muy distintas.