Más familiar y, para algunos conductores, una compra más recomendable que el Subaru Forester
Renault tiene un SUV perfecto para los que no necesitan salir del asfalto
El nuevo Subaru no parece un Subaru
El Subaru Forester es uno de los SUV más particulares de su categoría. Mantiene tracción total permanente, una altura libre al suelo considerable y un planteamiento pensado para quienes necesitan circular con frecuencia por carreteras complicadas. Pero cuando la prioridad es viajar en familia, aprovechar el espacio interior y reducir el consumo, el Renault Austral tiene argumentos especialmente interesantes.
El SUV francés ofrece una mecánica híbrida muy eficiente, una segunda fila deslizante y un habitáculo que combina comodidad con abundante tecnología. Es una propuesta menos orientada a salir del asfalto, pero muy bien adaptada al uso que hacen la mayoría de familias de un coche de estas dimensiones.
Un interior que se adapta a cada viaje
Una de las mejores características del Austral está en su segunda fila de asientos. La banqueta puede desplazarse longitudinalmente hasta 16 centímetros, permitiendo repartir el espacio entre los ocupantes posteriores y el maletero.
Es una solución especialmente útil cuando las necesidades cambian constantemente. En un viaje con adultos detrás puede priorizarse el espacio para las piernas. Si toca transportar equipaje, basta con adelantar los asientos para ganar capacidad de carga.
En determinadas configuraciones, el maletero puede alcanzar los 657 litros. Es una cifra muy interesante para un SUV que mide aproximadamente 4,53 metros.
El Forester también destaca por su habitabilidad, especialmente por la altura del techo y la facilidad para acceder al interior. Su carrocería más cuadrada resulta muy práctica para transportar objetos voluminosos.
El Renault, sin embargo, añade esa flexibilidad que permite adaptar el coche a situaciones muy diferentes sin necesidad de abatir completamente los respaldos.
El híbrido de Renault marca diferencias en consumo
El Austral E-Tech Full Hybrid desarrolla 200 CV y combina un motor de gasolina con propulsión eléctrica. Su sistema permite circular en modo eléctrico durante numerosas fases urbanas y recupera energía al frenar.
La principal ventaja es que no necesita enchufarse. El conductor utiliza el coche como cualquier gasolina automático, pero puede conseguir consumos homologados alrededor de 4,8 litros cada 100 kilómetros.
El Subaru Forester utiliza un sistema híbrido e-BOXER con motor bóxer de dos litros, transmisión automática y tracción total permanente. Es una configuración muy diferente, orientada principalmente a ofrecer motricidad y seguridad sobre superficies complicadas.
Esa especialización tiene un coste en consumo. El Renault resulta considerablemente más eficiente en condiciones comparables, especialmente para quien realiza muchos desplazamientos urbanos o por carretera convencional.
También ofrece una respuesta más enérgica gracias a sus 200 CV, aunque su carácter sigue estando claramente orientado al confort.
Tecnología y comodidad para el uso cotidiano
El interior del Austral utiliza el sistema OpenR con una instrumentación digital y una gran pantalla vertical que incorpora servicios de Google. La navegación, el control por voz y las aplicaciones integradas facilitan utilizar muchas funciones sin depender exclusivamente del teléfono.
Renault también ha cuidado los asientos, la insonorización y el comportamiento de la suspensión. El resultado es un SUV cómodo para viajar, con una conducción relativamente precisa y una carrocería que no resulta excesivamente grande.
El Forester mantiene ventajas claras cuando aparecen nieve, barro o caminos deteriorados. Su tracción total, los 220 milímetros de altura libre al suelo y los modos específicos de conducción justifican su planteamiento. Pero esas capacidades no son imprescindibles para todos los conductores.
Una familia que utilice el coche principalmente para ir al trabajo, llevar a los niños al colegio y viajar por autopista puede aprovechar mucho más la eficiencia y la modularidad del Austral.
Ahí es donde el Renault encuentra su mejor argumento. Tiene espacio suficiente, una segunda fila especialmente práctica y un sistema híbrido que permite controlar bastante bien el gasto de combustible.
El Forester sigue siendo una opción excelente para quien realmente necesita sus capacidades fuera del asfalto. Para un uso familiar convencional, el Austral ofrece una combinación de confort, tecnología y eficiencia que puede resultar más interesante.
