Más llamativo, económico y, sin lugar a duda, capaz de plantar cara al Peugeot 308
El 308 es uno de los compactos de referencia, pero ese Honda es una alternativa top
El nuevo Peugeot 408 empieza a ser considerado como el más atractivo de Peugeot
El Honda Civic combina una carrocería baja de cinco puertas con un sistema híbrido capaz de moverse gran parte del tiempo mediante su motor eléctrico. Frente al Peugeot 308, ofrece una silueta más larga, una respuesta muy suave y consumos homologados desde 4,7 l/100 km. Tiene personalidad suficiente para plantar cara al compacto francés sin recurrir a una versión radical.
La generación actual también ha recuperado cierta sencillez visual. Honda ha reducido las falsas entradas de aire y ha dado protagonismo a un capó largo, unos pilares finos y una trasera cercana a la de un fastback. El resultado llama la atención por sus proporciones, no porque cada pieza intente ser diferente.
Un fastback que aprovecha toda la longitud
El frontal utiliza faros estrechos y una parrilla fina situada a la misma altura. El capó queda bajo y se extiende hacia un parabrisas bastante retrasado, creando una postura más deportiva que la de numerosos compactos. Las entradas inferiores aportan anchura sin llenar el paragolpes de plástico negro.
De perfil, el techo desciende lentamente hasta un portón de gran tamaño. Las puertas mantienen marcos convencionales y la superficie acristalada permite buena visibilidad, mientras las ruedas quedan cerca de los extremos. El Civic parece largo y asentado, una imagen distinta de la carrocería más corta y recargada del 308.
Los pilotos posteriores se unen visualmente y siguen la forma del portón. No hay alerones enormes ni salidas de escape falsas. Incluso en acabados deportivos, Honda deja que la línea general haga casi todo el trabajo.
El híbrido entrega 184 CV sin disparar el consumo
El sistema e:HEV combina un motor de gasolina de dos litros con dos unidades eléctricas. La mayor parte de la conducción cotidiana recae sobre el motor eléctrico de 184 CV y 315 Nm, mientras el térmico genera energía o se conecta a las ruedas cuando resulta más eficiente.
La respuesta inicial es inmediata y las transiciones apenas interrumpen la aceleración. En ciudad puede avanzar con el gasolina apagado durante numerosas fases, y en carretera mantiene consumos homologados entre 4,7 y 5 l/100 km. La etiqueta ECO llega sin enchufes ni cambios de rutina.
El Peugeot ofrece más variedad mecánica, incluidas alternativas eléctricas e híbridas enchufables según gama. El Civic concentra su propuesta en un híbrido completo muy afinado. Para quien quiera eficiencia sin elegir entre varias baterías y sistemas, esa claridad resulta valiosa.
Espacio y controles pensados para utilizarse
Dentro aparece una pantalla central de nueve pulgadas acompañada por mandos físicos para el climatizador. La rejilla metálica que recorre el salpicadero oculta los aireadores y aporta un detalle particular sin complicar su manejo. La postura es baja, pero el acceso continúa siendo razonable.
El portón amplio y los respaldos abatibles permiten alcanzar hasta 1.220 litros de capacidad. Las plazas posteriores aprovechan la longitud de la carrocería y admiten a dos adultos con comodidad, aunque la caída del techo limita algo la altura para pasajeros muy altos.
Los asientos delanteros sujetan bien sin resultar duros y la suspensión mantiene la carrocería controlada. Honda ha conseguido que la eficiencia no borre el tacto preciso de la dirección, algo que se aprecia especialmente en carreteras enlazadas y durante incorporaciones rápidas.
El 308 entra por los ojos con su pequeño volante y un diseño exterior afilado. El Honda responde con una conducción híbrida más fluida, buen espacio y un consumo muy contenido para sus prestaciones. Es llamativo, eficiente y fácil de usar, una combinación que lo convierte en un rival mucho más serio de lo que su menor presencia comercial podría sugerir.
