Honda reconoce lo que todo el mundo sabía, con Fernando Alonso como el máximo perjudicado: "Hemos perdido dos años"

Fernando Alonso, en Singapur. Cordon Press
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El desastre de Aston Martin en este 2026 tiene una explicación que va mucho más allá de las dificultades de Fernando Alonso al volante del AMR26. El proyecto arrancó con la ambición de dar un salto competitivo aprovechando el nuevo reglamento de la Fórmula 1, pero la realidad ha terminado golpeando con fuerza a la escudería británica. Los problemas de Honda con su unidad de potencia, las vibraciones, la falta de rendimiento y las complicaciones de manejabilidad han convertido el estreno de la asociación en una auténtica pesadilla. Ahora, desde la propia marca japonesa, han puesto palabras a una de las claves de esta situación: el retraso acumulado antes incluso de comenzar a competir.

Koji Watanabe, CEO del departamento de competición de Honda, ha reconocido en declaraciones a Motorsport que la decisión de regresar a la Fórmula 1 llegó acompañada de un importante déficit de preparación. "El punto inicial es el retraso en el inicio de desarrollo. Cuando en 2023 anunciamos que volvíamos, llevó tiempo crear la estructura de desarrollo. Tomamos la decisión de volver un año más tarde del resto y el tiempo para esa estructura te termina provocando perder dos años", explica. El directivo japonés también admite que la apuesta por desarrollar la batería condicionó el trabajo en el motor de combustión: "Decidimos desarrollar la batería y creo que alcanzamos objetivos. Pero retrasó el motor de combustión. Con un desarrollo desde el inicio hubiese cambiado, pero faltaba personal".

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Honda entone el 'mea culpa'

El propio Watanabe tampoco esperaba que los problemas fueran tan profundos en un apartado fundamental para competir. "No pensaba que surgirían problemas de manejabilidad tan graves", reconoce. La situación es todavía más preocupante cuando Honda compara sus cifras con las del resto de fabricantes. "A juzgar por los niveles medidos por la FIA en el sistema ADUO, estamos claramente por debajo de los rivales", admite.

El mecanismo ADUO permite evaluar las diferencias de rendimiento entre las unidades de potencia y contempla oportunidades de desarrollo para los fabricantes que se encuentran en desventaja. Para Alonso, estas confesiones llegan después de meses de sufrimiento, con un coche que no le permite explotar su talento y un proyecto que necesita mucho más que pequeños ajustes para acercarse a los mejores. El tiempo perdido antes de empezar se ha convertido en un lastre que ahora toca recuperar en la pista.

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