Valencia y Alavés empataron en Mestalla en un partido pésimo que ra una final adelantada por la salvación. Los dos conjuntos con su ineficacia ayudaron a caldear los ánimos de una afición que llegaba caliente tras la bochornosa Junta General de Accionistas celebrada el pasado jueves en el mismo estadio de Mestalla y que el Consejo suspendió a los 13 minutos de empezar al no poder hablar entre los gritos y los abucheos de los 190 accionistas presentes. Este domingo, el ambiente no fue mucho mejor. Y es que, en el minuto 6 el Alavés se adelantaba gracias a un gol de Carlos Martín en la primera llegada al área de Dimitrievski. Con nada le penalizan al Valencia de Baraja, que sufre ya las iras de la grada como sus futbolistas. Tardaría 60 minutos en empatar el Valencia. En ellos no hizo prácticamente nada destacable hasta la segunda parte en la que tuvo varias opciones para igualar. No obstante, sería de penalti tras derribar Owono a Diego López, cuando empató Rioja (mal en el 0-1) pero valiente en el penalti. El gol no dio alas a los de Mestalla y el Alavés, en otra acción aislada, anotaría de penalti el 1-2 (Jordán por la escuadra) forzando a la épica en el Valencia que empató en el 98 gracias a la puntera de Dani Gómez. A las primeras de cambio el Deportivo Alavés caldeando aún más un ambiente que llegaba cargadísimo tras la polémica Junta del jueves pasado, Carlos Vicente, el fichaje que no quiso Peter Lim, le cogía la espalda a Luis Rioja en el reencuentro con sus compañeros y ponía un balón raso en el corazón del área dónde Carlos Martín remachaba el 0-1 en el minuto 6. El tanto hundió al Valencia, comido por los nervios, empequeñecido por su propietario y comenzaba a acumular errores no forzados. El Alavés, entre tanto, disfrutaba cerrado atrás viendo como los valencianistas corrían como pollos sin cabeza detrás de la pelota. En la grada se vivía otro partido, contra Lim, contra la directiva y contra los jugadores, incapaces de despertar y de hacer nada meritorio para igualar el partido. Y claro, el Alavés se aprovechó y, en la segunda llegada, casi marca el segundo. Corría el minuto 33, entraba por la banda izquierda Carlos Martín y la ponía al área dónde Stoichkov, que había salido por el lesionado Guridi, empalaba el balón para que Stole Dimitrievski hiciera una gran parada. A medida que pasaban los minutos, crecía la impotencia de los locales y aumentaba la frustración de su grada que veía como, al descanso, el Valencia no había creado ninguna ocasión digna de mención en esta primera mitad. Además, el único jugador imprevisible en los locales, Fran Pérez, ni acabó este primer tiempo al retirarse con un pinchazo muscular. Tras el paso por vestuarios, el Valencia CF no mejoró nada ni hizo nada de mérito. La afición se ponía nerviosa, pitó a todos, gritó a los jugadores y estos no fueron capaces de cambiar el panorama. Tuvieron que pasar muchos minutos y varios gritos de protesta para que sucediera algo en Mestalla. En una jugada aislada, Diego López era derribado por Owono, que había sustituido a Sivera, lesionado en un lance con Hugo Duro. Luis Rioja, ante la ausencia de Pepelu, anotaba el penalti y ponía el empate en Mestalla. Luis Rioja fue el mejor del equipo a pesar de la pifia en el primer gol. El gol precedió los mejores minutos del Valencia CF que hizo algo, no demasiado, para darle la vuelta al marcador. Sin embargo, cuando mejor estaba, en una jugada aislada, ya en el 78, el Alavés haría el 1-2. Diarra era derribado por Mosquera en el área en una acción sin apenas peligro y Alberola Rojas no dudó. Joan Jordán anotaba de forma magistral la pena máxima en el 88. El partido ,parecía sentenciado, pero el colegiado alargó 11 minutos y, en el tiempo de añadido, el Valencia, que había sido tímidamente mejor que el Alavés, encontró el gol del empate. Diego López centraba y Dani Gómez, con la puntera, hacía el empate que salvaba un punto para los locales y quizá algo más.
Valencia y Alavés empataron en Mestalla en un partido pésimo que ra una final adelantada por la salvación. Los dos conjuntos con su ineficacia ayudaron a caldear los ánimos de una afición que llegaba caliente tras la bochornosa Junta General de Accionistas celebrada el pasado jueves en el mismo estadio de Mestalla y que el Consejo suspendió a los 13 minutos de empezar al no poder hablar entre los gritos y los abucheos de los 190 accionistas presentes. Este domingo, el ambiente no fue mucho mejor. Y es que, en el minuto 6 el Alavés se adelantaba gracias a un gol de Carlos Martín en la primera llegada al área de Dimitrievski. Con nada le penalizan al Valencia de Baraja, que sufre ya las iras de la grada como sus futbolistas. Tardaría 60 minutos en empatar el Valencia. En ellos no hizo prácticamente nada destacable hasta la segunda parte en la que tuvo varias opciones para igualar. No obstante, sería de penalti tras derribar Owono a Diego López, cuando empató Rioja (mal en el 0-1) pero valiente en el penalti. El gol no dio alas a los de Mestalla y el Alavés, en otra acción aislada, anotaría de penalti el 1-2 (Jordán por la escuadra) forzando a la épica en el Valencia que empató en el 98 gracias a la puntera de Dani Gómez. A las primeras de cambio el Deportivo Alavés caldeando aún más un ambiente que llegaba cargadísimo tras la polémica Junta del jueves pasado, Carlos Vicente, el fichaje que no quiso Peter Lim, le cogía la espalda a Luis Rioja en el reencuentro con sus compañeros y ponía un balón raso en el corazón del área dónde Carlos Martín remachaba el 0-1 en el minuto 6. El tanto hundió al Valencia, comido por los nervios, empequeñecido por su propietario y comenzaba a acumular errores no forzados. El Alavés, entre tanto, disfrutaba cerrado atrás viendo como los valencianistas corrían como pollos sin cabeza detrás de la pelota. En la grada se vivía otro partido, contra Lim, contra la directiva y contra los jugadores, incapaces de despertar y de hacer nada meritorio para igualar el partido. Y claro, el Alavés se aprovechó y, en la segunda llegada, casi marca el segundo. Corría el minuto 33, entraba por la banda izquierda Carlos Martín y la ponía al área dónde Stoichkov, que había salido por el lesionado Guridi, empalaba el balón para que Stole Dimitrievski hiciera una gran parada. A medida que pasaban los minutos, crecía la impotencia de los locales y aumentaba la frustración de su grada que veía como, al descanso, el Valencia no había creado ninguna ocasión digna de mención en esta primera mitad. Además, el único jugador imprevisible en los locales, Fran Pérez, ni acabó este primer tiempo al retirarse con un pinchazo muscular. Tras el paso por vestuarios, el Valencia CF no mejoró nada ni hizo nada de mérito. La afición se ponía nerviosa, pitó a todos, gritó a los jugadores y estos no fueron capaces de cambiar el panorama. Tuvieron que pasar muchos minutos y varios gritos de protesta para que sucediera algo en Mestalla. En una jugada aislada, Diego López era derribado por Owono, que había sustituido a Sivera, lesionado en un lance con Hugo Duro. Luis Rioja, ante la ausencia de Pepelu, anotaba el penalti y ponía el empate en Mestalla. Luis Rioja fue el mejor del equipo a pesar de la pifia en el primer gol. El gol precedió los mejores minutos del Valencia CF que hizo algo, no demasiado, para darle la vuelta al marcador. Sin embargo, cuando mejor estaba, en una jugada aislada, ya en el 78, el Alavés haría el 1-2. Diarra era derribado por Mosquera en el área en una acción sin apenas peligro y Alberola Rojas no dudó. Joan Jordán anotaba de forma magistral la pena máxima en el 88. El partido ,parecía sentenciado, pero el colegiado alargó 11 minutos y, en el tiempo de añadido, el Valencia, que había sido tímidamente mejor que el Alavés, encontró el gol del empate. Diego López centraba y Dani Gómez, con la puntera, hacía el empate que salvaba un punto para los locales y quizá algo más.