KRC Genk: Luces, sombras y espectáculo en la portería

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Finalizó el periplo internacional y volvieron las ligas domésticas, para alegría de los aficionados a este deporte. El Athletic Club retomó la competición de liga con su primera victoria tras muchos derbis frente a la Real Sociedad. Tras el espaldarazo moral que supone este triunfo, los rojiblancos retornan a Europa para medirse al KRC Genk. En un grupo donde solo los equipos que han actuado como locales han sacado adelante sus partidos, una victoria fuera de casa se cotiza mucho. Es por esta razón que los pupilos de Ernesto Valverde saben de la importancia del choque que les enfrentara a un rival incómodo. El KRC Genk fue fundado en 1988 tras la fusión del KFC Winterslag y el Waterschei Thor. Esto es algo bastante habitual en países como Bélgica y Holanda, ver como equipos de regiones cercanas en lo geográfico se juntan dando lugar a un solo club de futbol que represente a dicha región. El club empezó a tener éxito en la década de los 90, en la cual conquisto su primer título nacional de liga en 1999. Desde la 2009-2010 solo ha habido una temporada en la que los Smurfs no han participado en competiciones europeas. Asimismo, han superado la fase de grupos en sus últimas dos presencias en la Europa League. Pero sin lugar a dudas, lo más destacable de este club belga en los últimos años han sido los talentos que ha sacado de su cantera. De allí han salido dos cracks mundiales como Kevin de Bruyne o Thibaut Courtois, además de un buen delantero como es Christian Benteke. Dirigidos por el técnico Peter Maes, los blanquiazules son un conjunto que alterna luces y sombras. A la hora de atacar prefieren la verticalidad al dominio. Confían mucho en la velocidad de sus hombres de banda. Tanto, que es muy habitual ver cómo tras recuperar el balón, lanzan pases al espacio buscando a los extremos en carrera. Dichos extremos son muy peligrosos si tienen metros por delante para buscar el 1 contra 1 o bien, el desborde por velocidad. No se sienten muy cómodos si tienen que llevar la iniciativa del juego, a pesar de contar con un buen pelotero como es el ex de la Liga Santander Pozuelo. En lo defensivo, el repliegue se les atraganta bastante, dando lugar a muchos espacios cerca de su portería. Cuando los rivales consiguen combinar a una alta velocidad, los defensores del Genk pierden la posición fácilmente, dejando grandes huecos. Las jugadas a balón parado también son un quebradero de cabeza para los de Maes, tanto en la primera jugada como en la acción inmediatamente posterior al despeje. Con Marco Bizot bajo palos, lo que es seguro es que habrá espectáculo. Este guardameta de 1,94 de altura es capaz de lo mejor y de lo peor. Si uno busca su nombre en Youtube, se encontrará con múltiples videos de acciones esperpénticas de Marco. Cosas como meterse con el balón dentro de su propia meta o chutar al aire provocando un gol en contra. Pero no todo es malo. Bizot es un portero ágil, con buenos reflejos. Su mayor virtud es alcanzar balones complicados, cosa que su gran envergadura le permite. A la hora de blocar, suele mostrarse muy seguro, a pesar de los errores mencionados anteriormente. Bojan Nastic y Sandy Walsh ocupan los laterales. Nastic no suele prodigarse en ataque, mientras que Walsh gusta mucho de ofrecerse en fase ofensiva. Este último suele dejar bastantes espacios en su banda, puesto que tarda mucho en recuperar la posición tras la pérdida del balón. Ambos defensores son bastante propensos a ser blandos en tareas defensivas, es decir, a no meter la pierna con la fuerza suficiente para detener al atacante. En el eje de la zaga actúan Omar Colley y Jakub Brabec. Al igual que sus compañeros defensores, estos dos zagueros suelen pecar de blandos a la hora de frenar las incursiones de los delanteros rivales. A pesar de ello, poseen una notable velocidad, así como un buen juego aéreo. Destacar en el caso de Colley una gran fuerza física. En el centro del campo es donde Maes suele alternan sus piezas buscando sorprender al rival. Tino-Sven Susic y Wilfred Ndidi son fijos. Su principal función es la de recuperar el esférico. Ambos realizan un gran despliegue físico para permitir que el tercer centrocampista tenga total libertad a la hora de organizar el juego y pueda incorporase al ataque para pillar desprevenida a la defensa del contrario. El cambio de piezas que mencionaba anteriormente se lleva a cabo con Thomas Buffel y Alejandro Pozuelo. Uno de ellos actúa como tresquartista y el otro como extremo izquierdo, alternándose los dos a lo largo de los 90 minutos. Pozuelo es un mediapunta muy explosivo, con una gran visión de juego y facilidad para el gol. Además, hay que añadir que es un excelente asistente. Thomas Buffel es pura calidad. Este veterano jugador belga estaba en la plantilla del KRC Genk que ganó el título de liga en la 2010-2011. Jugador fino, de clase, aporta la pausa necesaria al juego de su equipo. Físicamente, la edad le ha pasado factura lo que provoca que no suela atreverse a retar a su par en carrera. A balón parado posee un gran golpeo, habiendo marcado unos cuantos goles de bellísima factura. Si bien, el veterano no atraviesa un gran momento de forma. Parece falto de ideas y de creatividad. Como canta el grupo catalán Love of lesbian: “En su Corea mental, hay un bloqueo bestial”. En la punta de ataque, los belgas manejan dos opciones. Nikolaos Karelis es un delantero similar a Paco Alcacer. Móvil, veloz y buen rematador. Se mueve tanto por dentro del área como por las inmediaciones de la misma. Viene de anotar un doblete en el partido de este último fin de semana, en el que el Genk empató 2-2 frente al Mouscron Peruweltz. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Karelis no es un prodigio en el juego aéreo, ni tampoco técnicamente. Además, es habitual ver como se precipita a la hora de tomar decisiones cuando encara al meta rival. Mbwana Samatta es un delantero potente, muy físico. Es capaz de armar la pierna muy rápido. Tácticamente, el atacante de origen tanzano es un caos. Tremendamente alocado a la hora de presionar al rival, recorre mucha distancia en los partidos, mucha de ella sin sentido alguno. Con el balón en los pies sufre a la hora de regatear en corto. En carrera es donde provoca verdadero peligro. Estos dos atacantes son jóvenes (24 Karelis, 23 Samatta), por lo que cuentan con margen de mejora. El mayor peligro de los belgas es el jamaicano de 19 años, Leon Bailey. Este jugador ocupa el puesto de máximo goleador de la Europa League con 3 goles, empatado con Aleksandr Kokorin (Zenit) y Joãozinho (Krasnodar). Vinculado a grandes de Europa como Arsenal, Liverpool o los dos gigantes de Manchester, estuvo a punto de fichar por el Ajax de Amsterdam este último verano. Poseedor de una gran velocidad, este joven no muestra temor alguno a la hora de encarar a los rivales para regatearles. Bailey liquida defensores en carrera de la misma manera que un producto contra los bichos acaba con los mosquitos en una noche de verano. No se lo piensa dos veces a la hora de buscar el disparo con ambas piernas, destacando su golpeo con la zurda. Jugando como extremo derecho acumula 13 goles esta temporada. A pesar de todas sus virtudes, en ocasiones juega demasiado acelerado y no toma decisiones correctas con el balón. A día de hoy, el KRC Genk ocupa la novena posición en la Belgium Pro League. En el complejo sistema de competición belga, dicha posición no le permitiría luchar por el título. Disputaría un play-off que, en el mejor de los casos, sólo le permitiría clasificarse para la Europa League de la próxima temporada. Pero como ya demostró el Sassuolo, en Europa no puedes fiarte de ningún rival, por ello, los leones deberán realizar un partido serio si quieren volverse del Luminus Arena con los 3 puntos. Por Ander Cotorro, periodista
