Pasaba la media hora de partido ante la Real Sociedad, en el minuto 37, cuando Thierry Correia corrió al banquillo para prepararse para salir, si bien ningún jugador había dado muestras de problemas físicos. El cuarto árbitro levantó el cartelón y apareció el número 21, el de Jesús Vázquez, que se marchó directo al banquillo sin ni siquiera saludar al portugués. Todo apuntaba a que era un cambio por decisión técnica, pero después las cámaras de la retransmisión mostraron al canterano colocándose hielo en el pie. En rueda de prensa, Rubén Baraja no habló al respecto -no le preguntaron por ello- y lo que trasciende desde el club es que el cambio fue por motivos físicos.