Kia pone contra las cuerdas a los premium alemanes con un eléctrico que destaca por calidad, tecnología y precio
La marca coreana tiene un EV muy top aun precio tentador
El nuevo Kia EV9 es, para muchos, el coche más espectacular jamás creado por Kia
El salto que ha dado Kia durante los últimos años resulta especialmente evidente cuando se analiza su gama de coches eléctricos. La firma coreana ha pasado de competir principalmente por precio a desarrollar modelos capaces de plantar cara a fabricantes tradicionalmente asociados al segmento premium. Y probablemente uno de los mejores ejemplos sea el Kia EV6, un eléctrico que combina diseño, prestaciones, tecnología y una elevada calidad percibida.
Con 4,70 metros de longitud, el EV6 juega en una categoría en la que aparecen alternativas considerablemente más caras. Su diseño tampoco intenta pasar desapercibido. La silueta deportiva, la línea descendente del techo y una trasera muy característica permiten que siga teniendo una imagen diferente respecto a buena parte de los SUV y crossover eléctricos actuales.
Pero lo realmente interesante aparece cuando se analiza todo lo que ofrece por su precio.
Hasta 582 kilómetros de autonomía para el Kia EV6
Kia ofrece diferentes configuraciones mecánicas para adaptar el EV6 a distintos tipos de conductor. Las versiones de acceso permiten disfrutar de un eléctrico potente y suficientemente rápido para el día a día, mientras que las alternativas equipadas con la batería de mayor capacidad están especialmente pensadas para quienes realizan viajes habitualmente.
Una de las configuraciones más equilibradas desarrolla 229 CV y puede alcanzar hasta 582 kilómetros de autonomía homologada, una cifra que permite afrontar desplazamientos largos con mucha más tranquilidad. También existen opciones con tracción total y potencias superiores.
La propuesta más espectacular es el Kia EV6 GT, que lleva el planteamiento del modelo hasta un terreno prácticamente deportivo. Sus elevadas prestaciones demuestran las posibilidades de una plataforma eléctrica que destaca también por ofrecer un sistema de carga especialmente rápido.
Precisamente la carga es uno de sus grandes argumentos frente a numerosos rivales. Su arquitectura permite recuperar una cantidad importante de autonomía en pocos minutos utilizando cargadores rápidos compatibles, algo especialmente relevante para quienes pretenden utilizarlo como único coche familiar.
Un interior tecnológico y con calidad de coche premium
El habitáculo es otro de los apartados donde Kia demuestra cuánto ha evolucionado. El conductor se encuentra con una presentación moderna dominada por dos pantallas de 12,3 pulgadas, destinadas respectivamente a la instrumentación digital y al sistema multimedia.
La sensación general de calidad es elevada y el equipamiento disponible incluye numerosos sistemas de seguridad, asistentes a la conducción, conectividad y elementos de confort. Dependiendo del acabado puede incorporar tecnologías que hasta hace relativamente poco estaban reservadas a modelos considerablemente más caros.
También cumple como coche familiar. La plataforma específicamente desarrollada para vehículos eléctricos permite aprovechar bien el espacio disponible, especialmente en las plazas traseras. A ello se suma un maletero cercano a los 500 litros, suficiente para equipaje familiar y viajes largos.
El Kia EV6 no pretende esconder que existen modelos de Audi, BMW o Mercedes con acabados todavía más sofisticados. Sin embargo, la diferencia de calidad se ha reducido enormemente, mientras que la diferencia económica puede seguir siendo importante.
Y ahí aparece su principal argumento. Con promociones que pueden reducir considerablemente su tarifa, el EV6 ofrece autonomía, mucha tecnología, buenas prestaciones y un interior de calidad por un precio inferior al de numerosos eléctricos premium equivalentes.
Kia ya no necesita justificar su eléctrico simplemente porque sea más barato. El EV6 es uno de esos modelos que pueden elegirse frente a un premium alemán porque, sencillamente, ofrece un conjunto difícil de superar.
