Kia vuelve a renovar el Sportage con un cambio que no está dejando a nadie indiferente
La marca coreana ya trabaja en la nueva generación de su SUV estrella
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El Kia Sportage se ha convertido por méritos propios en uno de los SUV más importantes del mercado europeo. La firma coreana ha conseguido transformar un modelo que hace años destacaba principalmente por su relación calidad-precio en una alternativa capaz de competir directamente con algunos de los grandes referentes de su categoría. Y Kia ya prepara su próxima gran evolución.
La futura generación del Kia Sportage, prevista para 2028, ha comenzado a dejarse ver durante sus pruebas de desarrollo. Aunque los prototipos todavía circulan cubiertos por un importante camuflaje, ya permiten anticipar algunas de las claves de un modelo que volverá a experimentar una transformación notable.
Y es que Kia no parece dispuesta a adoptar una estrategia conservadora. El nuevo Sportage estrenará diseño, dará otro salto adelante en tecnología y, especialmente, contará con una gama de motores adaptada a una etapa en la que la electrificación será todavía más importante.
El Kia Sportage volverá a cambiar de imagen
Uno de los elementos más interesantes de los prototipos está precisamente en su diseño exterior. El Sportage adoptará una imagen inspirada en el lenguaje estético de los últimos modelos de Kia, alejándose nuevamente de la apariencia de la generación que actualmente encontramos en los concesionarios.
El frontal será uno de los apartados que experimentará una mayor transformación. Los grupos ópticos tendrán una presencia diferente y las luces LED verticales ayudarán a proporcionar al SUV una personalidad mucho más marcada.
También habrá modificaciones importantes en elementos como la parrilla, los paragolpes y la zona posterior. Kia quiere mantener al Sportage como uno de los modelos más reconocibles de un segmento en el que la competencia es enorme.
El interior tampoco quedará al margen. Cabe esperar una mayor digitalización, nuevas soluciones de conectividad y una evolución de los sistemas de asistencia a la conducción. Todo ello manteniendo uno de los argumentos tradicionales del Sportage: ofrecer un habitáculo amplio y práctico para un uso familiar.
El diésel tiene los días contados
Pero el cambio que probablemente generará más debate estará relacionado con sus motores. La próxima generación supondrá otro paso adelante en la electrificación de la gama y todo apunta a que los motores diésel desaparecerán definitivamente de la oferta.
Se trata de una decisión especialmente relevante en un SUV en el que el gasóleo ha tenido tradicionalmente bastante importancia. Durante años, las versiones diésel han sido una alternativa habitual para conductores que realizan muchos kilómetros y buscan consumos contenidos.
Kia apostará en su lugar por una gama en la que las mecánicas electrificadas asumirán prácticamente todo el protagonismo. Las opciones híbridas convencionales serán fundamentales, mientras que los híbridos enchufables seguirán teniendo presencia para quienes buscan realizar buena parte de sus desplazamientos diarios utilizando únicamente electricidad.
Un Sportage preparado para seguir siendo protagonista
Kia sabe que no puede permitirse equivocarse con uno de sus modelos estrella. El Sportage compite en uno de los segmentos más importantes de Europa y tiene delante rivales de enorme peso.
Por eso, la nueva generación buscará conservar las virtudes que han convertido al modelo actual en una opción tan competitiva mientras introduce cambios importantes en diseño, tecnología y motores.
Todavía habrá que esperar para conocer todos sus detalles, pero el Kia Sportage 2028 ya empieza a mostrar sus cartas. Y la desaparición del diésel, junto con una imagen completamente renovada, deja claro que Kia prepara al Sportage para una etapa muy diferente.
