El Kia Sportage es una buena opción, pero hay una mejor, y es más accesible
Mismo segmento, japonés, más potente, muy eficiente y 10.000 euros más barato
Ojos como platos al ver el precio del Kia Sportage híbrido
El Kia Sportage es uno de los SUV compactos más equilibrados del mercado. Diseño atractivo. Buena calidad. Gama mecánica amplia. También un precio elevado. Y ahí es donde muchos compradores empiezan a mirar alrededor. Porque hay alternativas igual de completas. Incluso más accesibles.
Una de ellas es el Nissan Qashqai. Un nombre propio dentro del segmento. Fue el modelo que popularizó el concepto SUV compacto en Europa. Hoy vive su tercera generación. Y tras un inicio discreto, vuelve a estar entre los más vendidos en España.
La alternativa perfecta al todopoderoso Kia Sportage, y además es más barato
Por tamaño, encaja a la perfección. Mide 4,42 metros de largo. Tiene una batalla de 2,66 metros. El espacio interior es correcto. El maletero, con 504 litros, es uno de sus puntos fuertes. En uso familiar, cumple sin problemas.
El precio marca la diferencia. Aunque el tarifario arranca en 31.200 euros, Nissan anuncia el Qashqai desde 26.450 euros. Una cifra muy competitiva. Especialmente si se compara con el Sportage MHEV de 136 CV, que parte desde 35.660 euros.
Así es el Qashqai más barato
La versión de acceso del Qashqai monta un motor 1.3 DiG-T de gasolina con sistema MHEV. Entrega 140 CV y 240 Nm de par. Se asocia a un cambio manual de seis marchas y tracción delantera. No es deportivo. Es equilibrado.
Las prestaciones son correctas. Acelera de 0 a 100 km/h en 10,2 segundos. Alcanza 196 km/h. El consumo combinado es de 6,3 l/100 km. No destaca por eficiencia. Pero ofrece una conducción suave y predecible.
Donde el Qashqai sorprende es en el equipamiento. El acabado Acenta incluye climatizador dual, arranque sin llave, doble pantalla de 12,3’’, conectividad inalámbrica y una completa batería de asistencias a la conducción. En conjunto, es una propuesta muy sólida. El Sportage sigue siendo una gran compra. El Qashqai, hoy, es más racional. Y más barato.
