El modelo más controvertido de Citroën cuesta 7.000 euros
Un modelo pionero en su día que hoy puedes tener a un precio muy asequible
Este Citroën con un toque retro es una tentación
Hay coches que pasan desapercibidos. Y hay otros que generan debate desde el primer día. El Citroën C4 Cactus pertenece al segundo grupo. Fue raro. Fue distinto. Y precisamente por eso, imposible de ignorar. Hoy, años después, vuelve a llamar la atención por un motivo muy concreto: su precio.
Cuando apareció, Citroën quiso romper moldes. Apostó por un crossover ligero, sencillo y práctico. Sin florituras innecesarias. La idea era clara: ofrecer espacio y funcionalidad sin disparar el coste. Una estrategia arriesgada. Pero muy coherente con el ADN histórico de la marca.
El Citroën C4 Cactus ya apuntaba a los crossover
El C4 Cactus no era un SUV al uso. Partía de un utilitario del segmento B, pero crecía en altura y anchura. El resultado era un coche fácil de usar en ciudad y sorprendentemente amplio por dentro. Con 4,16 metros de largo, podía cumplir como coche familiar sin grandes sacrificios.
Su rasgo más polémico fueron los Airbumps. Paneles de plástico en puertas y laterales. Su función era práctica: proteger la carrocería de golpes cotidianos. Su efecto estético, discutible. Algunos los adoraban. Otros los detestaban. En 2017, Citroën decidió eliminarlos para buscar una imagen más seria.
Dentro, el enfoque seguía siendo minimalista. Instrumentación digital sencilla. Pantalla central como eje del sistema multimedia. Decisiones pensadas para reducir costes y peso. Incluso prescindía de detalles habituales, como los parasoles tradicionales, sustituidos por un parabrisas tintado.
Hoy en día lo puedes tener desde unos 7.000 euros
Los asientos eran otro punto clave. Grandes. Mullidos. Muy cómodos. Nada deportivos, pero ideales para viajar. Detrás, una banqueta simple permitía un espacio poco habitual en su tamaño. El maletero, con 358 litros, cumplía con nota para el día a día.
En motores, ofrecía opciones gasolina y diésel, con consumos ajustados. Especialmente interesante el diésel de 100 CV, eficiente y muy común en el mercado de ocasión. No hubo tracción total, pero sí sistemas como Grip Control para superficies complicadas.
Hoy, el C4 Cactus se compra con otra mirada. Ya no se juzga su diseño. Se valora su relación precio-espacio. En el mercado de segunda mano, hay unidades desde 7.000 euros. Por ese dinero, pocos coches ofrecen tanto siendo tan diferentes.
