La adaptación del éxito de VR convierte el salón en un auditorio con un repertorio magnífico, una propuesta accesible, exigente y con mucho carácter
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Estábamos acostumbrados a los juegos musicales que nos hacían tocar una guitarra de plástico, aporrear una batería de juguete, berrear con un micro barato o a la pantalla de nuestro móvil o bailar hasta perder el aliento imitando a un monigote en pantalla mientras baila el éxito del momento. Pero Maestro es otra cosa. Nos intenta meter en la piel de un auténtico director de orquesta.
El título de Double Jack, que se estrenó en las plataformas de realidad virtual en 2024 consiguió una crítica excelente y se llevó el premio como juego del año de Meta Horizon Store. Ahora ha llegado a Switch y Switch 2 con una adaptación que replantea los gestos, la cámara y las manos para adaptarlos a los versátiles mandos JoyCon. Su gran acierto consiste en mantener la personalidad de la dirección orquestal mediante dos mandos que Nintendo lleva años invitándonos a agitar.
Dos manos y bastante más que seguir el ritmo
Con un Joy-Con en cada mano, la derecha ejerce de batuta y marca el tempo siguiendo indicaciones de dirección que vemos aparecer en pantalla. La izquierda da entrada a las distintas secciones, modifica la intensidad mediante movimientos ascendentes o descendentes y combina gestos con botones para ejecutar determinados cortes. Coordinarlas ambas manos al rítmo de la música es el verdadero corazón del juego.

La comparación con Guitar Hero resulta inevitable: importan la precisión, las cadenas de aciertos y la puntuación. Pero aquí los movimientos tienen una relación especialmente convincente con lo que estamos interpretando. Dar entrada a los músicos mientras mantenemos el pulso convierte una sucesión de instrucciones en una pequeña coreografía.
El tutorial introduce las acciones con humor y sin exigir conocimientos musicales. Después, cuatro dificultades permiten pasar de aprender los gestos a coordinar ambas manos bajo una presión considerable. Las clasificaciones globales y los desbloqueables (batutas, guantes, atuendos y escenarios) alimentan las ganas de repetir partituras yuna y otra vez. Eso sí, la variedad de modos es limitada: la propuesta descansa esencialmente en interpretar piezas y mejorar tus marcas.
Una adaptación convincente, con algún compás torcido
En Switch 2, los Joy-Con 2 trasladan bien esta idea, aunque la detección puede fallar ocasionalmente, especialmente cuando se acumulan instrucciones. La recalibración rápida ayuda, pero un gesto discutible puede molestar cuando perseguimos una interpretación perfecta. Esto no es tan preciso como la versión de VR, y se nota.

El juego prermite modo televisor (recomendable) y modo sobremesa: pero siempre necesitamos los JoyCon separados de la consola para dirigir y no puede jugarse con ningún otro mando. Utilizar las correas de los mandos para no sufrir accidentes innecesarios se antoja obligatorio y cuanto mayor sea el tamaño del televisor mejor será la experiencia, aunque siempre se pierde parte de la presencia física del escenario de realidad virtual.
Suncrest Games, responsable de la adaptación para Switch 2, ha conseguido algunas mejoras de resolución, calidad gráfica y llega a las 60 imágenes por segundo. La fluidez encaja con las necesidades del género, pero el modelado de los músicos y sus expresiones siguen resultando algo toscos. La música lleva la voz cantante también en el apartado técnico, lógicamente.
Qué canciones incluye Maestro
El juego base reúne 38 piezas, con música clásica, jazz y algunas bandas sonoras icónicas. Entre las incluidas destacan:
- Clásica: La cabalgata de las valquirias, El lago de los cisnes, Invierno, Danse macabre, Carmina Burana, Himno a la alegría, la Quinta sinfonía, La danza de los caballeros, Danza húngara n.º 5 y el Can-Can.
- Jazz y cine musical: Caravan, Sing o Whiplash.
- Cine, televisión y anime: Duel of the Fates (Star Wars Epìsode I), The Bridge of Khazad Dum (El Señor de los Anillos), el tema principal de Juego de Tronos, Hedwig’s Theme (Harry Potter) y Ashes on the Fire (Ataque a los Titanes).

La verdad es que la selección de las canciones es realmente épica y, auqnue no hayas visto a muchas orquestas, te aseguro que te sonarán todas. Son temas con mucho gancho, capaz de acercar la música sinfónica a quien llega buscando a John Williams. Hay un pack de temas, que incluye algunos cortes de Piratas del Caribe que se ofrecen en el DLC All Aboard!.
Conclusiones
Maestro encuentra en Switch 2 un escenario muy apropiado y funciona, si bien la experiencia no es tan fina como en las plataformas VR donde se concibió. Su repertorio, la coordinación de ambas manos y el placer de mejorar cada interpretación compensan la escasez de modos y las irregularidades del control. Una propuesta musical con personalidad que, tal vez, no es para todo el mundo.
Lo mejor:
- Repertorio excelente
- Gestos con sentido musical
- Dificultad y progresión que invitan a repetir.
Lo peor:
- Fallos ocasionales de detección
- Poca variedad de modos


