Más equilibrado y, para no pocos, una alternativa más interesante que al Toyota RAV4
Kia tiene en el Sportage un serio rival del RAV4
Esta es la forma de tener un Toyota sin ser un Toyota
El Toyota RAV4 se ha ganado una reputación envidiable. Lleva años siendo una referencia entre los SUV híbridos y su combinación de eficiencia, fiabilidad y espacio explica buena parte de su éxito. Pero el Kia Sportage ha evolucionado hasta convertirse en un rival que merece mucha atención, especialmente para quienes buscan un coche familiar bien equipado sin tener que asumir el presupuesto de un SUV más grande.
El modelo coreano ofrece una gama muy completa, con motores de gasolina, híbridos convencionales y versiones enchufables. A eso añade un habitáculo amplio, una presentación interior moderna y un diseño que resulta bastante más atrevido que el de muchos competidores.
Un SUV familiar que aprovecha muy bien su tamaño
El Sportage mide alrededor de 4,54 metros. Es un tamaño que permite ofrecer un habitáculo generoso sin convertirlo en un coche especialmente complicado de utilizar en ciudad.
La segunda fila tiene espacio suficiente para que dos adultos viajen cómodamente y el maletero puede superar los 580 litros en determinadas versiones híbridas. Es una cifra muy aprovechable para vacaciones, viajes familiares o simplemente para transportar objetos voluminosos.
El Toyota RAV4 es algo más grande y también ofrece un interior espacioso, pero el Kia consigue una relación especialmente buena entre dimensiones exteriores y habitabilidad.
Por fuera, además, tiene una personalidad muy marcada. Los faros se integran en un frontal ancho, las luces diurnas dibujan formas angulosas y la carrocería combina superficies limpias con pasos de rueda bastante pronunciados.
No parece un SUV diseñado para pasar desapercibido. Y eso puede ser un argumento importante para quien quiera algo diferente sin entrar en el territorio premium.
El híbrido convencional es probablemente su versión más interesante
La gama actual del Sportage incluye un híbrido autorrecargable de 239 CV. Combina un motor de gasolina turbo con propulsión eléctrica y una caja automática de seis velocidades.
Es una mecánica potente para un SUV familiar y permite obtener la etiqueta ECO sin necesidad de enchufarlo. El sistema aprovecha la energía recuperada durante las frenadas y puede utilizar el motor eléctrico en determinadas situaciones.
La principal ventaja respecto a un híbrido enchufable es la sencillez de uso. No hace falta disponer de un cargador ni modificar los hábitos de conducción para aprovechar parte de los beneficios de la electrificación.
Kia también ofrece una alternativa PHEV de 288 CV, pensada para quien sí pueda cargar con frecuencia y quiera realizar buena parte de sus desplazamientos diarios utilizando electricidad.
Toyota cuenta con una experiencia enorme en sistemas híbridos y el RAV4 continúa siendo una referencia en eficiencia. Pero el Sportage responde con una oferta mecánica muy amplia y una combinación especialmente atractiva de potencia y equipamiento.
Un interior moderno sin disparar el presupuesto
El habitáculo del Kia utiliza dos grandes pantallas integradas visualmente, una para la instrumentación y otra para el sistema multimedia. La presentación resulta moderna y bastante cuidada, especialmente en los acabados superiores.
También puede incorporar asientos calefactados y ventilados, cámaras periféricas, asistentes avanzados y diferentes elementos de confort que hacen más agradables los viajes largos.
Una de las ventajas del Sportage es que no obliga necesariamente a escoger la versión más cara para disponer de una dotación interesante. La gama permite combinar diferentes motores y niveles de equipamiento según el presupuesto.
El Toyota RAV4 sigue teniendo argumentos muy sólidos, especialmente por su tecnología híbrida y su reputación de fiabilidad. Sin embargo, el Kia ofrece un diseño más atrevido, una presentación interior muy completa y unas dimensiones que encajan perfectamente con las necesidades de muchas familias.
No hace falta que el Sportage sea superior al Toyota en todos los apartados. Su atractivo está en reunir espacio, tecnología, confort y una gama mecánica variada dentro de un conjunto fácil de utilizar diariamente.
Para quien busque un SUV familiar equilibrado y bien equipado, el Kia se ha convertido en una alternativa capaz de competir directamente con uno de los nombres más importantes de su categoría.
