Cupra acerca a más conductores uno de los modelos más representativos de la marca
El Formentor es la referencia del fabricante en nuestro mercado
El nuevo Cupra tiene un diseño rompedor y muchos creen que es el mejor coche que ha creado Cupra
Si hay un coche que explica qué es Cupra mejor que cualquier otro, seguramente sea el Formentor. Fue el primer modelo desarrollado específicamente para la marca y también el que terminó de darle una imagen propia, separada de SEAT. Cinco años después sigue siendo uno de los coches que más fácilmente se reconocen por la calle.
Lo interesante es que ya no hace falta irse a las versiones más potentes para llevárselo con una mecánica interesante. El Formentor 1.5 eTSI de 150 CV añade hibridación ligera, cambio automático DSG y etiqueta ECO, manteniendo prácticamente intacta la imagen de las variantes superiores.
La versión de 150 CV conserva lo importante
Cupra podría haber creado un Formentor de acceso claramente más sencillo, pero visualmente las diferencias no cambian el carácter del coche. Siguen ahí el capó bajo, la gran parrilla inferior, los faros triangulares y una carrocería que mezcla la altura de un crossover con una postura bastante más cercana al suelo que la de un SUV convencional.
La actualización introdujo además unos faros con tres pequeños triángulos luminosos y una parte delantera que recuerda a la nariz de un tiburón. Detrás, los pilotos recorren todo el portón y el emblema Cupra queda iluminado en el centro. Es una trasera que se reconoce de noche sin necesidad de acercarse a leer el nombre.
Eso importa porque el Formentor siempre ha vendido también diseño. La versión eTSI de 150 CV no parece el hermano pobre de un VZ de más de 300 CV. Mantiene unas proporciones prácticamente idénticas y puede equipar llantas grandes, colores particulares y muchos de los elementos que han convertido al modelo en una de las imágenes más conocidas de Cupra.
150 CV, cambio DSG y etiqueta ECO
El 1.5 eTSI utiliza un sistema eléctrico de 48 voltios que ayuda al motor de gasolina en determinadas situaciones y permite apagarlo durante algunas fases de circulación. Desarrolla 150 CV, va asociado al DSG de siete velocidades y obtiene el distintivo ECO de la DGT.
No tiene la aceleración de los Formentor VZ ni pretende tenerla. A cambio, encaja bastante mejor con quien necesita el coche para ir a trabajar, moverse por ciudad y realizar algún viaje largo durante el fin de semana. Cupra homologa consumos que parten de alrededor de 5,8 l/100 km dependiendo de la configuración.
También evita la necesidad de instalar un cargador. Para quien quiera electrificación y etiqueta ECO pero viva en un piso sin plaza propia, el microhíbrido resulta mucho más sencillo de integrar en la rutina que un PHEV.
La gama mantiene, de todas formas, alternativas mucho más potentes. Los e-HYBRID alcanzan 204 o 272 CV y permiten superar los 100 kilómetros eléctricos en las configuraciones actuales, mientras el VZ de gasolina llega hasta 333 CV.
Un Formentor razonable sin perder la gracia
Dentro aparecen la pantalla central de 12,9 pulgadas y una instrumentación digital, además de unos asientos con una posición bastante baja para tratarse de un crossover. El maletero y las plazas posteriores permiten utilizarlo como coche familiar sin que eso haya condicionado demasiado la silueta.
Cupra anunciaba hasta el 30 de septiembre el Formentor eTSI desde 34.541 euros financiando, frente a 35.391 euros al contado. La financiación terminaba elevando el desembolso total hasta más de 42.000 euros si se completaba todo el contrato, así que la cuota de 220 euros mensuales necesita leerse junto a entrada y cuota final.
Lo relevante está en otro sitio. El eTSI permite entrar en el Formentor con 150 CV, cambio automático y etiqueta ECO sin tener que pagar por unas prestaciones que muchos conductores nunca aprovecharían.
Y eso acerca bastante uno de los coches más representativos de Cupra a un público que simplemente quiere su diseño y su personalidad para todos los días. No es el Formentor más rápido ni necesita serlo. Sigue pareciendo, desde fuera y desde el asiento del conductor, exactamente el coche que convirtió a Cupra en algo más que una versión deportiva de SEAT.
