Ni Volkswagen Tiguan ni Skoda Karoq, el SUV que está sorprendiendo por su calidad sin jugar en el segmento premium

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El segmento de los SUV compactos se ha convertido en uno de los más competidos del mercado europeo. Modelos como el Volkswagen Tiguan, el Skoda Karoq, el Nissan Qashqai o el Hyundai Tucson llevan años siendo referencias para quienes buscan un coche familiar, cómodo y versátil. Sin embargo, existen alternativas menos habituales que pueden resultar incluso más interesantes para determinados compradores.

Una de ellas es el Honda ZR-V, un modelo que se sitúa entre el HR-V y el CR-V dentro de la gama del fabricante japonés. Su propuesta no pasa por ofrecer el precio más bajo ni por llamar la atención con un diseño especialmente extravagante. Honda ha preferido apostar por la calidad, el refinamiento, la eficiencia y un comportamiento dinámico que lo acerca más a un turismo que a muchos de sus rivales.

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El Honda ZR-V sorprende por su calidad

Con aproximadamente 4,57 metros de longitud, el ZR-V encaja perfectamente dentro del segmento de los SUV compactos. Sus dimensiones permiten disfrutar de un habitáculo suficientemente amplio para viajar en familia sin convertirlo en un coche excesivamente voluminoso para utilizarlo diariamente por ciudad.

Pero uno de sus principales argumentos aparece al entrar en el habitáculo. Honda ha cuidado especialmente los materiales, los ajustes y la ergonomía. El resultado es un interior que transmite una sensación de calidad superior a la que muchos esperan encontrar en un fabricante generalista.

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El diseño del salpicadero sigue además una filosofía bastante tradicional. Hay tecnología y pantallas, pero Honda mantiene controles físicos para algunas de las funciones más utilizadas. Esto permite manejar elementos como la climatización de forma sencilla sin tener que navegar constantemente por diferentes menús.

Su principal punto débil en términos prácticos está en el maletero. Con alrededor de 380 litros de capacidad, queda por debajo de algunos de sus principales competidores. Aun así, ofrece espacio suficiente para un uso cotidiano y para buena parte de las necesidades familiares.

184 CV y etiqueta ECO para el SUV japonés

Honda apuesta por una única filosofía mecánica para el ZR-V: la tecnología híbrida. El sistema e combina un motor de gasolina de 2.0 litros con dos motores eléctricos para ofrecer una potencia conjunta de 184 CV.

Más allá de la potencia, uno de sus puntos fuertes está en la suavidad de funcionamiento. El sistema híbrido gestiona automáticamente el uso de los diferentes motores buscando reducir el consumo, especialmente en recorridos urbanos.

El consumo homologado se mueve alrededor de los 5,8 litros cada 100 kilómetros, una cifra interesante teniendo en cuenta sus dimensiones y prestaciones. Además, dispone de la etiqueta ECO de la DGT, una ventaja cada vez más importante para circular por grandes ciudades.

Una alternativa al Tiguan con personalidad propia

El Honda ZR-V tampoco pretende ser simplemente otro SUV cómodo. Su puesta a punto tiene un enfoque más dinámico que el de numerosos rivales, con una dirección precisa y un comportamiento que recuerda en ciertos aspectos al Honda Civic.

El precio es uno de los elementos que pueden limitar su éxito. Dependiendo de las promociones disponibles, puede situarse alrededor de los 38.000 euros, una cantidad importante dentro del segmento generalista.

Sin embargo, ahí está precisamente la clave del ZR-V. No intenta ser el SUV más barato, sino ofrecer calidad, 184 CV, tecnología híbrida, etiqueta ECO y un elevado refinamiento. Para quienes buscan algo diferente al Volkswagen Tiguan o al Skoda Karoq sin dar el salto definitivo a una marca premium, este Honda puede convertirse en una alternativa especialmente interesante.