Peque 42´,
Akor Adams 56´
Robert Navarro 40´
Yuri echa una mano al Sevilla
Partido de urgencias en el Sánchez-Pizjuán
Iturralde y Mr. Asubío, contundentes en el gol anulado al Sevilla por falta de Gudelj: "No lo puedes anular"
El Sevilla FC ha conseguido su primera victoria de 2026, la primera como local, logrando tres puntos que le permiten respirar ante un Athletic Club que llegó al Ramón Sánchez-Pizjuán con la vista puesta en su duelo de Champions de la próxima semana. Robert Navarro adelantó a los visitantes, pero Peque y Akor Adams, de penalti tras una inocente mano de Yuri, remontaron el partido.
En un deporte llamado balompié, las manos pueden ser fundamentales para decantar un partido. Concretamente, las manos de Yuri. De ahí nació la jugada que adelantó al Athletic Club y que el Sevilla protestó desaforadamente minutos después de que, rigurosamente, se le anulara un gol en propia puerta de Paredes. Gudelj golpeó al central vasco, pero después de que éste batiera a su portero con una parábola perfecta. Hernández Maeso fue al VAR y lo anuló. En el gol de Robert Navarro no consultó a nadie, como en el penalti de Juanlu a Nico Williams de la jornada 1. El extremo, por cierto, demostró en los minutos que disputó en Nervión que está para poca cosa, Oso y Carmona le secaron en cada una de las bandas.
El árbitro del colegio extremeño no tuvo más remedio que acudir al monitor cuando, diez minutos después del descanso, Yuri se empeñó en ser protagonista del partido extendiendo el brazo en una jugada inocua. Acción de manual en la ‘era VAR’. Penalti tan tonto como justo que Akor Adams mandó a la jaula con la solvencia de un delantero. Eso que tanto pidió Almeyda y que llegó/regresó de África con la sonrisa puesta y dispuesto a ser la diana de sus compañeros. Balones a Akor. Tres goles en seis días tras colgarse el bronce con Nigeria.
Al estilo de Almeyda
Cuatro puntos en seis días colocan al Sevilla en una posición más tranquila, conjurando las victorias de los que aprietan desde atrás, y adelantando a un Athletic que, mientras mira a la Champions -el miércoles se juega su continuidad ante el Sporting de Portugal en San Mamés- ha firmado un triste 1 de 15 en LALIGA EA SPORTS que le acerca a los problemas. “Las alarmas están encendidas desde hace unas cuantas semanas, nuestra situación es muy mala”, reconocía Valverde tras el partido.
Almeyda, con los mimbres que tiene, es perfectamente consciente de que solo desde la intensidad puede ir sacando resultados. Los jugadores, con más o menos limitaciones, compran ese discurso y cuando lo hacen son capaces de competir. Si lo consiguen, ganarán puntos y opositarán a la tranquilidad. Cuando se distraen una milésima de segundo, lo pagan. Este sábado solo hubo una de esas milésimas. Y toda la entrega que necesita.
