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El exayudante de Luis Enrique: "Yo habría llevado a Canales"

Á.B

Jesús Casas, 49 años, conoció a Luis Enrique en el año 2010. El gaditano hacía informes y su buen hacer despertó la atención de Luis Enrique, que le ofreció trabajo cuando aún estaba en el filial del FC Barcelona. Desde entonces lo incorporó a su cuerpo técnico, con un breve paréntesis en el Watford, llegando a estar como segundo entrenador en la selección española. Todo se torció hace unos meses, cuando la relación se deterioró y Jesús se hizo cargo de la selección de Irak. Ahora, desde lejos, ve las cosas muy distintas, aunque reconoce que habría convocado a Sergio Canales, "por gusto personal".

El gaditano ha concedido una entrevista para el diario AS, en la que analizaba la lista de Luis Enrique aunque reconocía que no le ha sorprendido: "Sinceramente nada. Conociendo a Luis era una lista previsible. Tenía dudas con Borja Iglesias, que al final no va, pero el resto lo tenía bastante claro", decía.

Jesús Casas habría llamado a Canales

Curiosamente ponía el foco en los jugadores del Betis, siendo Canales el que más echa en falta. ¿A quién habría llevado? "A bastantes. A Kepa, De Gea, Albiol, Fabián Ruiz, Mikel Merino y Thiago pero, sobre todo, por gusto personal, a Canales", aseguraba.

Sobre Sergio Canales, Jesús Casas subrayaba que el cántabro tenía un nivel altísimo para jugar con España: "Sergio tiene capacidad de sobra para estar en la lista, tiene un nivel altísimo para jugar un Mundial y está en gran forma pero el que decide ha preferido a otros. Sus motivos tendrá".

Canales, con la selección española (Foto: Kiko Hurtado).

Su relación con Luis Enrique se desgastó

Los motivos de su ruptura con Luis Enrique: "Un punto de inflexión no hubo. Es la verdad. En octubre del pasado año hubo roces por diferencia de opiniones y, visto en perspectiva, tal vez debería haberme ido entonces pero no hubo una bronca ni un día concreto en el que todo se rompió. Fue un desgaste progresivo".

¿Cuándo empezó a torcerse la relación? "No sé exactamente el punto de partida pero está claro que perdió la confianza en mi trabajo. Lo que antes valía luego ya no. Por ejemplo, yo me encargaba de la estrategia a balón parado y él decidió que dejase de hacerlo y que se encargase otro miembro del staff pero no conozco el motivo".

Se marchó de mutuo acuerdo: "Llegó un punto en el que yo no quería seguir y él tampoco quería que continuase. Ya ni los informes sobre jugadores que le presentaba parecían estar bien hechos. No había que darle muchas vueltas".

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