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Por qué Hearthstone es uno de los mejores juegos gratuitos que puedes probar

Dentro de la oferta de juegos de cartas coleccionables -YuGiOh, Magic: The Gathering, Pokemon-, existen pocas versiones digitales del propio "juego" que permitan una experiencia mucho más rápida y menos costosa. Ya que la clave se encuentra en el concepto de comprar nuevos sobres e ir ampliando la colección, se sacrifica cierto pragmatismo de cara a satisfacer a jugadores algo más materialistas. Para aquellos a los que eso de poder palpar las cartas es menos determinante, existe Hearthstone. No hablamos sólo de un buen juego para coleccionistas, sino de un buen juego para los que se divierten echando unas partidas rápidas retando a cualquiera en cualquier momento. Y lo más importante, empezar a jugar es gratis.

Aunque por supuesto es subjetivo, a continuación os mostraré una serie de motivos por los que posiblemente Hearthstone sea uno de los mejores juegos gratuitos que puedes descargarte para tu PC o tablet digital.

1. Una vez más, es gratis

Al igual que ocurre con otros títulos del mercado free to play (gratis de jugar), la obtención de beneficios se reduce a la compra de más cartas o de expansiones jugables y así poder mantener el juego en activo. No nos engañemos, es algo normal. La diferencia reside en el balance de cartas y en la importancia de la habilidad del propio jugador a la hora de armar mazos y administrar los turnos. Si quieres disfrutar de todo lo que ofrece, hay que pagar. Pero no necesitas pagar para jugar bien, y "mucho", a Herthstone.

2. El novato puede vencer al rico

Indagando entre las estrategias más básicas de los jugadores profesionales de Herthstone, lo primero que puede llamarle la atención al novato avispado es que varias de las cartas de set básico (aquellas que obtienes sin pagar nada o gastar las monedas de oro que se obtienen jugando) son jugadas en los rangos más altos. El juego está continuamente actualizándose para mantener el equilibrio y asegurar que no sea imposible derrotar al jugador que se ha armado con numerosas cartas de rareza épica o legendaria (las más caras de producir a cambio de destruir las cartas que tengas repetidas). De esta forma, si comprendes las mecánicas que pueden asegurarte la victoria, a tu oponente ni siquiera le dará tiempo a sacar esas poderosas cartas que podrían ponerte en apuros.

3. Dos partidas nunca serán iguales

Incluso si llega el momento en el que empiezas a cosechar cierto número de cartas y tienes la suerte de hacerte con alguna carta legendaria, encadenar victorias no será tan sencillo. Sigue existiendo cierto azar sobre que cartas vas robando a lo largo de cada partida, y en los primeros turnos sólo puedes ir sacando las de costes más bajos -puedes jugar una carta de 1 de maná el primer turno, 2 en el segundo, 3 en el tercero, y así hasta desbloquear los 10 cristales disponibles-. Es esencial contar con una curva de costes adecuada para que un mazo de criaturas baratas agresivo no te vapulee en cinco turnos sin la posibilidad de exhibir a esa bestia tan potente de coste seis. Y aún así, puede que las cartas que más deseas que te toquen no aparezcan en la partida, o que no lo hagan en el momento más conveniente. La improvisación se vuelve obligatoria, y aquí es dónde radica la verdadera diversión.

4. Incluso la derrota puede hacerte reír

Al principio, intentar enfrentarse a opciones como luchar por obtener un rango superior o a la exigente Arena puede desanimar a los jugadores más casuales. No es de extrañar, te encontrarás con numerosos oponentes que han estudiado combos entre cartas y tienen preparadas varias artimañas con las que sorprenderte si no conoces bien las diferentes mecánicas. Este es el ejemplo de los personajes que utilizan secretos, que aunque no son demasiados, pueden fastidiarte con creces una jugada y arrebatarte la victoria. Los secretos se activan como trampas que desvían a tus criaturas, las destruyen o niegan tus hechizos, por lo que se hace indispensable prever estas situaciones y sacrificar cartas de menor coste o relevancia para disipar la amenaza de los secretos. Muchas veces te enfrentarás a situaciones contrarias, a tirarte de los pelos porque acabas de sacar a tu mejor arma y tu rival tenía preparado un hechizo para transformarlo en una simple oveja o en una ranita sin ataque. Si eres capaz de tomártelo con filosofía, hasta tiene su gracia.

5. Dentro de lo simple, complejo

Heaarthstone no es tan complicado de entender como lo puede ser otro juego como Magic, y aún así no es tampoco tan simple como jugar a saltar algunas plataformas para llegar a la meta. Una vez entiendes lo básico, ya es cuestión de ir probando diferentes mazos, corregir carencias (si tengo pocos esbirros con la habilidad de Provocar es mucho más fácil que los enemigos ataquen a mi héroe de forma directa) y divertirse. Las partidas son rápidas y pueden llegar a ser muy emocionantes, encontrándote en un mano a mano con tu oponente en el que la próxima carta que os toque puede asegurar la partida. Simplemente, todo puede ocurrir, pero depende de tus cartas.

No lo dudes, si buscas un juego al que echar unas partidas de vez en cuando sin complejos, Hearthstone puede ofrecer a cualquier tipo de jugador experiencias satisfactorias. Muchas veces hasta te sentirás tentado de pagar unos euros para tener más cartas y así disponer de más opciones, y Hearthstone es un juego tan currado que sin duda merece la pena invertir un poco. Y si no, siempre puedes convencer a tus colegas para que se lo bajen también y echar unas partidas contra ellos, eso sí, previo registro en Battle.net. Y por supuesto, no te olvides de agregarme.

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