Es Noticia

Glasgow, una década después

B.G.

Este 16 de mayo se cumplen exactamente diez años de la conquista de la segunda Copa de la UEFA del Sevilla FC, conquistada en la ciudad escocesa de Glasgow y teniendo como oponente al RCD Espanyol. De las finales sevillistas en esta competición, fue de las más disputadas, decidiéndose finalmente en la tanda de penaltis.

Aquella vez fue la primera en la que el equipo nervionense defendía título en Europa. Tras la conquista de Eindhoven, los de Juande Ramos comenzaban la competición en la eliminatoria de la primera ronda, eliminando al Atromitos griego con un contundente 6-1 de parcial.
En la fase de grupos acabó como segundo, por detrás del AZ Alkmaar y por delante del Sporting de Braga, que fueron los tres que pasaron a los dieciseisavos de final. El Slovan Liberec y el Grasshopper se quedaron fuera.
En dieciseisavos el rival fue el Steaua de Bucarest, rebotado de la Liga de Campeones. En octavos cayó el Shakhtar Donetsk, en una de las eliminatorias más recordadas de la historia del club. En el descuento del partido de vuelta, disputado en Ucrania, fue Andrés Palop, el portero, el que empató la eliminatoria con un cabezazo inolvidable. En el descuento, Chevantón solventó la eliminatoria y el Sevilla salió de Ucrania con la sensación de que esa competición volvería a ser suya.
Y así fue. En cuartos de final se cruzó con el Tottenham Hotspurs londinense, y tras ganar en Sevilla por 2-1 en un partido disputado en Jueves Santo, logró un empate a dos en Inglaterra y se clasificó para semifinales.
De nuevo tiró de épica y de nuevo el Ramón Sánchez-Pizjuán fue testigo del pase de su equipo a la final. El rival fue Osasuna, y el Sevilla remontó con goles de Luis Fabiano y Renato para clasificarse para la final de Glasgow.
Allí, en Hampden Park, volvió a cruzarse con un club español, un RCD Espanyol que buscaba la UEFA por segunda vez casi 20 años después de caer en la final ante el Bayer Leverkusen en la tanda de penaltis, y el cruel desenlace para los catalanes supuso el segundo entorchado sevillista.
Los de Juande Ramos se adelantaron en dos ocasiones, primero por medio de Adriano en la primera parte del partido, neutralizado por un gol de Riera. Ya en la prórroga y con el Espanyol con diez hombres, Kanouté volvió a adelantar al campeón, pero Jonatas estableció el empate con el que se llegó a los penaltis.
Allí la figura fue Palop, que detuvo hasta tres penaltis convirtiéndose en el gran héroe de la competición, por lo que los goles desde el punto fatídico de Kanouté, Dragutinovic y Antonio Puerta sirvieron para que la segunda UEFA regresara a Sevilla en un partido inolvidable y que ya lleva diez años inscrito con letras de oro en el libro de la historia del club nervionense.

16 de mayo de 2017

Escribir comentario 0 comentarios
Deja una respuesta
Su comentario se ha enviado correctamente.
Su comentario no se ha podido enviar. Por favor, revise los campos.

Cancelar