Es Noticia

Recambios Fernández

Nacho, durante el derbi ante el Atlético (Foto: LaLiga).
Periodista especializado en Sevilla FC y Betis.

El Real Madrid se marcha del Wanda Metropolitano tal y como llegó: con un empate, con el refuerzo defensivo instalado en el Sánchez-Pizjuán y el convencimiento de que si quiere compromiso, lo tiene. El mejor ejemplo de ello, Nacho Fernández.

Si hace falta un lateral diestro, ahí está Nacho. ¿Un hombre que no desentone en el eje defensivo cuando Ramos y Varane no están? Ahí está el chico Fernández. Y si se lesionan Marcelo y Mendy, también aparece él. Si usted pincha de camino a casa o tiene algún problema en el motor de su coche, probablemente, también aparezca por ahí Nacho para arreglarle el neumático.

Porque ese es Nacho, ese hombre que siempre hace falta, que casi nunca brilla, que casi nunca tiene el notable ni la foto en la portada. Pero siempre está. No es el taller de coches que tiene su anuncio en la radio, ni su música pegadiza en la tele. No, es el taller de recambios que abre sábados y domingos, y te arregla cualquier improvisto. Ese es Nacho.

Nacho se lamenta durante el partido del Real Madrid ante el Arsenal en la International Champions Cup.

Y Zidane, al igual que todos sus compañeros del Real Madrid, le necesitan. Como aquel taller que siempre está. Recambios Fernández, podría colocarse en su camiseta. O el hombre que todo lo salva.

En su peor verano -al menos que recuerda el que escribe-, ha sido duramente criticado, pudo marcharse al Sevilla FC con Julen Lopetegui y fue condenado al olvido por detrás, por ejemplo, de Militao. Pero aquí está, siendo uno de los mejores.

La noche en la que la pasión, el ímpetu y el esfuerzo primó por encima de la calidad, Nacho apareció y se convirtió en uno de los mejores hombres de su equipo: se 'comió' el marrón de ser el primer amonestado, peleó con Joao Felix (peleó también contra Trippier por la apatía de Hazard), subió la banda del gris belga, puso peligrosos centros para Benzema, otros para Bale y cuando su equipo parecía asfixiado, continuó corriendo.

Cuando falte el lateral diestro, cuando falten los centrales, cuando falte el lateral zurdo o incluso cuando falte un mediocampista. Ahí estará Nacho, como cuando usted necesite arreglar su automóvil un sábado a altas horas de la noche.

Escribir comentario 0 comentarios
Deja una respuesta
Su comentario se ha enviado correctamente.
Su comentario no se ha podido enviar. Por favor, revise los campos.

Cancelar