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Un punto agridulce que obliga a esperar

Vrsaljko y Suárez se saludan durante el Inter-Barcelona de Champions League.
ElDesmarque

El Barcelona empató 1-1 este martes en su visita al Inter de Milán, sin el argentino Lionel Messi, y, pese a recibir el empate en el 87 con un tanto del argentino Mauro Icardi, se aseguró un billete para los octavos de final de la Liga de Campeones con dos jornadas de antelación.

Con Messi en la grada para no arriesgar con su lesión, el Barcelona dominó el partido de Milán y saboreó el triunfo gracias al primer gol oficial con la camiseta azulgrana del brasileño Malcom, en el 83, antes de que apareciera el argentino Mauro Icardi para salvar un punto para el Inter.

Pese a la decepción por no reencontrarse con un triunfo en el feudo del Inter que le falta desde 1959, el Barcelona obtuvo el pase matemático a los octavos de final y dispondrá de otras dos jornadas para garantizarse la primera posición en el grupo B.

Valverde aseguró en la rueda de prensa de la víspera que no iba a "correr ningún riesgo" con Messi tras su fractura del radio del brazo derecho y finalmente decidió descartarle, al apostar por un 4-3-3 con el francés Osumane Dembelé que formó el tridente junto al uruguayo Luis Suárez y al brasileño Philippe Coutinho, ex del Inter.

Pese a la baja de Messi, el Barcelona tomó el mando de la posesión desde el comienzo y obligó al Inter a encerrarse en su mitad de campo y a correr mucho. Una clave táctica ya vista en el choque del Camp Nou y que los milaneses no consiguieron contrarrestar tampoco en su feudo.

El juego a dos toques de Sergi Busquets y del croata Ivan Rakitic hacía daño al conjunto de Luciano Spalletti en el centro del campo y abría el camino para que Dembelé, Suárez y Coutinho asustaran repetidamente al meta esloveno Samir Handanovic.

El primer aviso llegó en el minuto 2 y llevó la firma del internacional francés Dembelé, con un disparo curvado de pierna zurda que fue despejado por el portero, mientras que diez minutos después fue Suárez quien perdonó una buena oportunidad al enviar el balón alto tras una buen regate ante el holandés Stefan De Vrij.

El Inter estuvo muy en apuros en fase de salida de balón y sus mayores llegadas ofensivas fueron encabezadas por unas acciones de fuerza y velocidad de Matteo Politano y sobre todo del croata Ivan Perisic, quien ofreció al ghanés Kwadwo Asamoah un perfecto centro raso al suelo que, sin embargo, el lateral no aprovechó al rematar alto.

De allí, la primera mitad estuvo casi completamente teñida de azulgrana. En el 22, Suárez rozó un gol espectacular con una acrobática vaselina con el exterior de la pierna derecha que terminó fuera por poco y el mismo delantero charrúa volvió a acercarse a la ventaja en el 41 con un derechazo parado por Handanovic.

Necesitaba carácter y lucidez el Inter para contrarrestar el poderío técnico del Barcelona, pero el comienzo de la reanudación registró las mismas dificultades ante la intensa presión practicada por los catalanes.

Philippe Coutinho regatea a Vrsaljko en el Inter-Barcelona.

El equipo de Spalletti cometía graves errores en zona defensiva y Suárez y Coutinho volvieron a ser peligrosos en la zona de un Handanovic que fue de nuevo determinante para mantener la igualdad ante Coutinho (m.53) y sobre todo ante Rakitic, al negarle el gol tras un contragolpe organizado junto a un incansable Suárez (m.60).

La prestación sobresaliente del portero "interista" y la imprecisión ofensiva del Inter en sus pocas llegadas acompañaba el encuentro hacia el tramo final con una igualdad aún estable, pero todo cambiaría en los últimos diez minutos.

Valverde dio paso en el 81 a Malcom por Dembelé y el joven brasileño, que apenas disputó 79 minutos en los últimos ocho partidos del Barcelona (todos contra el Leonesa en la Copa del Rey), tardó 120 segundos para adelantar al Barcelona.

Recibió una asistencia de su compatriota Coutinho, controló el balón en el área y definió con la pierna izquierda para celebrar el gol ante el sector visitante de San Siro. Fue una enorme alegría para Malcom, que llevó sus manos a la cara por la emoción.

Sin embargo, la alegría azulgrana solo duró cuatro minutos, porque en el 87 Icardi, que hasta ese momento no había logrado ser peligroso, llegó primero en un balón suelto en el área de penalti y se lo acomodó para superar al portero alemán Marc-André Ter Stegen y salvar un punto de gran importancia anímica para el Inter.

El 1-1 final decretó el pase a octavos del conjunto de Valverde mientras que los milaneses todavía deberán ganarse una plaza en la siguiente ronda, ya que el Tottenham remontó y triunfó 2-1 en casa contra el PSV para colocarse a tres puntos de la segunda plaza.

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