Warhammer 40.000: Space Marine II, cuando sólo te apetece una ensalada de tiránidos
Con el rifle bólter en mano y con la sed de sangre a flor de piel, nos sumergimos en el brutal universo de Warhammer 40K
Analizamos la sangrienta secuela que todos estábamos esperando: Space Marine 2
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Si eres de los que disfruta cargándose hordas de alienígenas con una motosierra incrustada en un brazo robótico, este juego es tu paraíso Warhammer 40.000: Space Marine 2 es como una montaña rusa de adrenalina, un festín visual y auditivo que te dejará exhausto y con una sonrisa de oreja a oreja. El juego de Saber Interactive ofrece una experiencia que pone el foco en la acción desenfrenada, sin más aditivos, algo que se echaba en falta los últimos años, con juegos más centrados en mundos abiertos o profundas narrativas. Tras 13 años de espera desde el lanzamiento de aquel primer Space Marine, la secuela busca dar a los fans una nueva ración de aquello que la convirtió en un éxito. Aquel primer juego fue una bocanada de aire fresco en un género a veces demasiado serio. Lanzada en 2011, esta primera entrega nos permitió vivir la guerra desde la perspectiva de los poderosos Marines Espaciales, guerreros genéticamente mejorados y leales al Emperador. Un juego de acción en tercera persona que logró capturar la brutalidad de la guerra en el universo de Warhammer 40.000. Una jugabilidad rápida y fluida, armas devastadoras y combates cuerpo a cuerpo intensos,en la piel del Capitán Titus de los Ultramarines, uno de los guerreros más poderosos de la humanidad.
El juego, además, combinaba a la perfección las mecánicas de disparos en tercera persona con el combate cuerpo a cuerpo, lo que proporcionaba una experiencia variada y emocionante. Los combates eran viscerales y brutales, pero siempre dentro de un control fluido y bien diseñado. Esta fusión de estilos de juego es algo que la secuela ha buscado recuperar y refinar.
Un regreso a la esencia sangrienta de Space Marine
Lo que inmediatamente destaca es la forma en que Space Marine 2 equilibra la brutalidad del combate cuerpo a cuerpo con el uso de armas a distancia, aunque el primer elemento es sin duda el más satisfactorio y el que utilizarás más a menudo. En medio de una era dominada por complejos mundos abiertos y narrativas extensas, la simplicidad del juego resulta realmente refrescante. ¡Qué demonios, hay veces que sólo queremos encender la consola y triturar hordas de tiránidos! El juego te lanza directamente a la acción, donde el combate y la destrucción lo son todo. En comparación con otros juegos recientes como Star Wars Outlaws o Black Myth Wukong, que ofrecen experiencias más variadas o más profundas, Warhammer 40.000: Space Marine 2 opta por mantenerse fiel a la fórmula de un shooter lineal lleno de sangre y caos.
Aunque la campaña de alrededor de 10 horas es muy disfrutable, pronto se vuelve repetitiva y es que, realmente, es tan sólo el aperitivo para los modos multijugador (pero esto nos suena de otros grandes shooters modernos, ¿no?). El diseño de niveles de la campaña es realmente básico, un enorme pasillo que te lleva de una matanza de monstruos a la siguiente. Eso sí, con la molestia constante de apretar el botón ‘cuadrado’ para avanzar (para abrir una puerta, eliminar un obstáculo o activar un mecanismo). La campaña tampoco nos pone ante situaciones demasiado diversas, aunque si nos encarga misiones de todo tipo, a nosotros y a nuestro equipo, mientras abrimos en canal a cientos de tiránidos. Además, podemos disfrutar entretanto de las conversaciones que tienen los npc’s y que nos hablan del universo de Warhammer 40K y sobre los recelos que sienten ante nuestro capitán Titus y su pasado reciente. Como seguro que habréis escuchado, leído u opinado vosotros mismos, las comparaciones con Gears of War son inevitables. Los sistemas de combate, el enfoque y la estética de los personajes recuerdan claramente al clásico de Epic Games. Sin embargo, Warhammer 40.000: Space Marine 2 tiene su propia personalidad, especialmente en la forma en que mezcla los combates a distancia y cuerpo a cuerpo. Aunque hereda algunos elementos de Gears of War, el universo de Warhammer tiene suficiente riqueza y profundidad para destacarse por sí mismo. Además, la estética de la licencia (los marines espaciales, las enormes armaduras y los engendros alienígenas…) es muy anterior a Gears of War.
El combate cuerpo a cuerpo es sin duda el punto más destacado. A medida que avanzas por hordas de Tiránidos, sentirás la satisfacción de aplastarlos con diversas armas, desde espadas sierra hasta enormes martillos. La mecánica de marcadores azules y naranjas para bloquear o esquivar ataques (si es azul puedes contraatacar, pero si es naranja tienes que esquivar) añade una capa de estrategia, pero se vuelve predecible y repetitivo tras unas horas de juego y la variedad de enemigos tampoco ayuda. Eso sí, la variedad de armas es insultantemente grande y siempre encontrarás un motivo para cambiar tu rifle bólter para acoplar un lanzagranadas o cualquier otra mejora para enfrentarte a algunos enemigos concretos. Mientras recibimos las embestidas de los enjambres de tiránidos, hay que fijarse en el nivel de nuestra armadura que, en caso de quedarse a cero, irá reduciendo nuestro nivel de vida. El escudo se recupera con el tiempo y la vida cuando encadenemos ejecuciones (de lo más espectaculares) o si nos administramos los escasos botiquines que podemos encontrar repartidos por los entornos.
La guinda está en el multijugador
Son los modos cooperativos y PvP los platos fuertes de este título, dando un giro a la jugabilidad y ofreciendo retos más variados e interesantes. Puede que esto sea una pega para los jugadores que buscan una experiencia puramente de un solo jugador y es que el modo Campaña es más como un prólogo a los modos en línea. Además, en la campaña iremos acompañados por otros dos marines controlados por la IA que nos preparan para las mecánicas y colaboraciones que necesitaremos en los modos cooperativos. Por ejemplo, sin caemos en la batalla, uno de nuestros compañeros puede reanimarnos un par de veces por nivel.
El modo cooperativo para 3 jugadores brilla si encontramos dos colegas con los que compartir las 6 Operaciones disponibles (/aunque también pueden jugarse en solitario, pero tienen menos gracia así). Estas operaciones extienden la experiencia y la historia de la campaña y son las misiones mejor diseñadas del juego. Completarlas con nota nos permitirá ganar créditos que luego podremos invertir en mejoras estéticas, para crear a nuestro propio marine espacial personalizado. En cuanto al PvP, el juego recupera la mítica batalla entre Marines Espaciales y Marines Espaciales del Caos en tres modos PvP, 6 contra 6: ‘Aniquilación
